viernes, 29 de abril de 2016

"ARROW": El llanto del canario

Después de casi un mes de espera desde la emisión del último capítulo, “Arrow” regresaba este miércoles con la despedida de uno de los personajes más importantes de lo que llevamos de serie. Si bien es cierto que la identidad del fallecido ya la conocíamos desde la emisión del capítulo anterior (o incluso antes con la filtración de imágenes del rodaje), llegaba ahora el momento de que el “Team Arrow” despidiese a quien había sido uno de sus mayores aliados desde el inicio. Despedida que parece haber provocado bastante revuelo entre muchos de los seguidores de la serie al considerar que no está a la altura de lo que el personaje merecía. 


(Si aún no sabes que personaje fallece en el 4x18 o aún no lo has deducido por el título, no sigas leyendo)

En el episodio anterior veíamos como, después de la traición del hermano de John Diggle al Team Arrow, Damien Dahrk asestaba una flecha en el corazón de Laurel que provocaba la muerte de esta horas después en el hospital. Presenciábamos entonces el momento de la despedida entre los personajes de Oliver y Laurel, antiguos amantes y actualmente aliados en la lucha contra el crimen en Star City. Ya en este capítulo descubríamos que durante su estancia en el hospital, el emisor sónico con el que Black Canary emitía sus estridentes sonidos había sido robado por una joven, Evelyn, que quería vengar una muerte cercana matando a la alcaldesa. El equipo debe, a pesar del dolor por la muerte de su aliada, reunirse de nuevo para evitar dicha muerte y sobre todo, para evitar que se mancille el nombre de su compañera. 

Hay dos personas que no pueden evitar sentirse culpables de lo que ha sucedido con Laurel. Una de ellas es Diggle, cuyo hermano ayudó a poner de nuevo en libertad a Darhk provocando el fatal desenlace. La otra es el capitán Lance, padre de Laurel, quien tras conocer que esta tenía pensado abandonar la lucha junto a sus compañeros, apoyó que esta luchase por última vez sin saber las consecuencias fatales que esto podría tener. Este acude a Nissa para poder resucitar a su hija en el Pozo de Lázaro en el que su otra hija, Sara, había sido devuelta a la vida, pero se derrumba al conocer que ha sido destruido por la propia Nissa tiempo atrás al ver las peligrosas consecuencias que el pozo había causado en el carácter de Sara. Lo que está claro es que la muerte de Laurel tiene que tener sus consecuencias. La principal es que el equipo por fin ha tomado conciencia de la magnitud de los poderes de Damien Darhk y que, como bien apunta Felicity al final del episodio, la única opción de acabar con ese infierno (y de paso darle a Black Canary el reconocimiento que merece) es la muerte de Darhk.


Si los fans nunca han estado satisfechos con el tratamiento del personaje de Laurel Lance, seguramente esta despedida tampoco ha sido de su agrado. Al menos en mi caso no lo ha sido, ni muchísimo menos. Greg Berlanti y su equipo nunca han sabido sacar provecho del personaje interpretado por Katie Cassidy. Nunca le han dado unas tramas a su altura y en muchas ocasiones resultaba incómodo, incoherente y antipático. La llegada de Felicity tampoco ayudó a que mejorase la visión que teníamos de ella. Bien es cierto que han habido dos momentos que la han redimido (ligeramente): cuando conoce que Oliver es quien se esconde detrás de la máscara de Arrow y cuando, tras la “muerte” de su hermana Sara, adopta la identidad de Black Canary. Pero también es cierto que incluso dentro del Team Arrow, su papel nunca ha estado muy definido y ha sido utilizada más como herramienta de distracción que como arma de destrucción.

Por eso este episodio era el momento perfecto para darle verdaderamente la despedida que el personaje merecía y a algunos se nos ha quedado realmente cojo. El hecho de revelar públicamente que la fiscal del distrito y Black Canary eran la misma persona no redimió del todo al personaje y la despedida ciertamente ha sabido a poco. El intento de “homenaje” evitando que la identidad secreta del personaje fuese utilizada de manera ilícita para cometer crímenes injustificados no fue más que una excusa para meter algo de acción en el episodio (torpemente solventada, dicho sea de paso) y los flashbacks al entierro de Tommy Merlin han sido efectivos y emotivos, pero poco más.¿Y en una serie con tal cantidad de crossovers con sus hermanas “The Flash” y “DC´s Legends of Tomorrow” no podían haber traído de vuelta a Sara, la hermana de Laurel?


Quedan sólo cuatro capítulos para el final de temporada. Capítulos en los que esperamos un cierre a la altura y esto lleva implícito una venganza dolorosa y sangrienta contra Darhk, que será lo único que vengue como realmente se merece la memoria de Black Canary

miércoles, 27 de abril de 2016

"LA EMBAJADA": más culebrón que corrupción



Antena 3 estrenó este pasado lunes una de sus mayores bazas de la temporada. Una serie que viene de la mano de Bambú, productora que ya se encuentra detrás de éxitos contrastados como los de “Gran Hotel”, “Bajo Sospecha” o “Velvet” y que próximamente se encargará del primer proyecto español del canal de streaming NETFLIX. Esto, unido al hecho de que se nos había vendido la serie como un retrato de la corrupción política y económica de nuestra clase política (algo hasta ahora totalmente tabú) hacía que todos estuviésemos esperando el estreno con los brazos abiertos, pero también con los dientes muy afilados.

La serie da comienzo con un flash forward en el que vemos la detención de Luis (interpretado por Abel Folk), embajador de España en Tailandia por delitos de corrupción y tráfico de influencias. A partir de ahí ya volvemos a la ubicación temporal en la que parece que se desarrollará la acción: un año antes con la toma de posesión de Luis del cargo de embajador y la llegada al país de su familia, compuesta principalmente por su esposa Claudia, corresponsal en Washington (Belén Rueda), su hija Esther (Úrsula Corberó) y el novio de esta, Carlos (Chino Darín). Allí conocemos a algunos de los empleados que ya trabajaban para el anterior embajador, como Eduardo (un espléndido Raúl Arévalo con un personaje que apunta maneras de villano de la ficción), o Patricia (Melani Olivares). Pero esos son solo algunos de los personajes en un amplísimo reparto en el que también destacan Amaia Salamanca (interpretando con la ayuda de una innecesaria peluca pelirroja a la esposa de Eduardo), Maxi Iglesias, Alicia Borrachero, Megan Montaner, Carlos Bardem y David Verdaguer que encarnan a familiares, empleados de la embajada, empresarios y periodistas.


Si algo ha destacado positivamente en este primer episodio, eso ha sido la interpretación de Belén Rueda. Esta, siempre solvente, consigue aquí una interpretación soberbia y certera con un papel que si no ha estado escrito pensando en ella, poco ha debido faltar. Y ella es además la encargada de presentarnos el amplio abanico de personajes que conforman el equipo profesional y familiar de “La Embajada”. El reparto, a pesar de estar a la altura sobradamente, tiene sobre sí la losa de hacernos olvidar otros personajes que estos mismos actores han interpretado en alguna otra producción de Bambú. Así, invita más a jugar a ver quién ha trabajado con quién en tal o cual serie que a meternos de lleno en la historia. Vemos a Maxi Iglesias y Úrsula Corberó que han sido Cabano y Ruth en “Física o Química”, Alicia Borrachero y la propia Belén Rueda que coincidieron en “Periodistas”, Amaia Salamanca y Megan Montaner en “Gran Hotel”, donde también aparecieron Raúl Arévalo y Maxi Iglesias, Alicia Borrachero y Melani Olivares en “Bajo Sospecha”... Y es que de vez en cuando se agradece una apuesta por caras desconocidas como ha hecho “Vis a Vis” y que tan bien le ha funcionado.

Otro aspecto realmente destacado es el de la fotografía. Algo que no nos sorprende ya que ese es siempre uno de los puntos fuertes de la productora. En este caso se apuesta mucho por los tonos amarillos, tierras y sepias para dar a las escenas de interior un aspecto más similar y coherente con la Tailandia donde supuestamente se desarrolla la acción. Y hablando precisamente de Tailandia no puedo dejar de destacar la facilidad con la que de una escena a otra se pasa de los campos de arroz del norte, al bullicio de Bangkok o las playas del sur del país. Como si Tailandia tuviese la extensión de San Marino. Algo que para cualquier espectador puede resultar anecdótico pero que para un servidor que acaba de regresar de pasar dos meses por dicho país del sudeste asiático resulta cuanto menos divertido.


“La Embajada” no es esa serie política que mucha gente cree que la ficción española necesita. Habrá sobornos y corrupción, pero parece ser que las tramas que van a constituir el eje fundamental del argumento vas a ser las personales y sentimentales. No es la “House of Cards” ibérica. No es la “Borgen” patria. Aquellos que esperaban eso puedes ir buscando una alternativa o volviendo a ver las cuatro temporadas ya emitidas de la serie de Kevin Spacey. Y es que si algo deja bien claro el embajador interpretado por Abel Folk es que él no pertenece a ninguna afiliación ni partido político. O sea, que nada de meterse en el fango de cargar contra la izquierda provocando la ira de la derecha o viceversa. Aclarado este importante detalle, estamos ante un producto de una calidad bastante estimable y con unas posibilidades argumentales amplísimas. La ambición, los secretos, las intrigas, la infidelidad y la tentación son ingredientes suficientes como para que merezca la pena darle una oportunidad.

¿Nos cuenta algo distinto a lo que ya nos habían contado otras serie de la misma productora? No ¿Merece la pena darle una oportunidad a “La Embajada”? Totalmente.



lunes, 25 de abril de 2016

"JUEGO DE TRONOS" y el secreto de Melisandre

Por fin, “Juego de Tronos” ha vuelto. Después de casi diez meses de especulaciones, teorías y elucubraciones sobre el destino de Jon Snow y el resto de personajes tras el intenso final de la quinta temporada, HBO estrenó anoche el primero de los diez episodios de los que constará, como viene siendo habitual en la producción de D.B. Weiss y David Benioff, la recién estrenada temporada. Con un capítulo titulado “La mujer roja”, la serie más popular del momento ha regresado a nuestras pantallas y eso es motivo de celebración, titulares y trending topics, hasta por lo menos el estreno del siguiente capítulo el domingo que viene.


(A partir de aquí, spoilers. Sigue leyendo si ya has visto el 6x01)

El capítulo, como ya conocíamos de antemano, arranca justo en el momento en que lo habíamos dejado. Jon Snow acaba de ser apuñalado hasta la muerte por sus propios compañeros de la Guardia de la Noche y la llegada de Melisandre a Castle Black parece ser la única opción de devolverle a la vida. Pero nos hemos quedado con las ganas ya que de resurrección por ahora nada de nada. Lo que sí hemos podido presenciar es como un pequeño grupo encabezado por Lord Davos se mantiene fiel a la decisión que le costó la vida a Jon mientras que el resto de la guardia de la noche se posiciona del lado de Alliser Thorne y su grupo de traidores asesinos. 

Mientras tanto, Sansa y Theon prosiguen su huida de Invernalia y del infierno que ambos han vivido a manos de los Bolton y cuando parece que su plan de escape ha llegado a su fin, ya que las tropas de los Bolton no han tardado en dar con ellos, la siempre fiel Brienne de Tarth (como se agradece un personaje medianamente honesto entre tanto hijo de puta) acude con Pod, su Sancho Panza particular, en su ayuda no sólo salvándoles de una muerte segura sino también jurando protección y lealtad a la Stark. Su hermana pequeña Arya, por su parte, aún intenta adaptarse a su ceguera mendigando por las calles de Braavos cuando recibe la visita de la alumna del Hombre sin Rostro quien después de propinarle una paliza, afirma que volverá al día siguiente con el mismo propósito.


En Desembarco del Rey nos encontramos con una Cersei aún recuperándose de las heridas, físicas y emocionales, sufridas tras su paseo de la vergüenza y que además recibe de manos de su hermano y amante Jamie la triste noticia del fallecimiento del segundo de sus hijos, Myrcella. Parece que tal y como ella temía, la profecía de que va a ver enterrar a sus tres hijos va camino de cumplirse. Mientras, aún en prisión, Margaery permanece firme ante las insistencias para que confiese sus pecados. Y las cosas no parecen ir mucho mejor para uno de los personajes favoritos de la serie, Daenarys quien tras desvelar su identidad ante Khal Moro y ajena a lo que está sucediendo en Mereen donde los Hijos de la Arpía aprovechan de lo lindo su ausencia, conoce que su destino será Vaes Dothrak junto con el resto de viudas Khal.

Quizás la parte Dorne es la menos interesante de la serie. Y algo me hace pensar que en esta sexta temporada la cosa no pinta mucho más positiva. Seguramente lastrada por algunas de las peores y menos carismáticas interpretaciones de la televisión americana (un grupo de actrices que llenarían las estanterías de la casa de Blanca Romero de Oscars, EMMYs y Globos de Oro), la trama de Dorne se antoja aburrida y previsible. Y es una verdadera lástima ya que simplemente el hecho de contar con un pequeño ejército femenino con la misión de vengar el apellido Martell (y en especial a sus mujeres) debería hacernos salivar con gusto. Y no es así. Las muertes de Doran, su heredero Trystane y el capitán de su ejército a manos de Ellaria y sus Serpientes de Arena son simplemente eso, dos muertes más entre las miles que se producen en esta serie.


Pero si algún protagonista ha tenido este arranque de temporada, esa ha sido Melisandre. Ya se veía venir por el título del episodio, pero esa escena final en la que no sólo se desprende de sus ropas sino también de su belleza y juventud para dar paso a su verdadera imagen ha sido lo más impactante del episodio. Esa mirada perdida de esa vieja que se mira al espejo como si su propia identidad fuese una verdadera desconocida se antoja como uno de los momentos más intensos de un personaje que no ha dejado de crecer desde su primera aparición en la segunda temporada. Bendita seas, Carice van Houten.

Como viene siendo habitual en la serie, “Juego de Tronos” regresa con un capítulo que se encarga perfectamente de devolver las piezas a su sitio y de recordarnos donde habíamos dejado a cada personaje tras el final de la temporada anterior. Eso no quiere decir que el capítulo no haya hecho avanzar la trama ya que las muertes en Dorne, la nueva alianza entre Sansa y Brienne de Tarth y la verdadera apariencia física de Melisandre han conseguido darnos la ración de OMGs que necesitamos con cada dosis. 

Deseando estamos que llegue el próximo domingo (y deseando estamos de ver la reaparición de Bran Stark).


viernes, 22 de abril de 2016

4 estrenos de abril: "HUNTERS", "GAME OF SILENCE", "THE GIRLFRIEND EXPERIENCE" y "CONTAINMENT"

A lo largo de este mes de abril, muchas de nuestras series favoritas han ido despidiendo sus temporadas. “The Walking Dead”, “Shameless”, “American Crime Story” o “Girls” son algunos ejemplos de ello. También hemos vivido el regreso de platos fuertes de la primavera como “Orphan Black”, “Vis a Vis” o “Outlander”. Pero las cadenas norteamericanas también están aprovechando, como viene siendo habitual, los últimos meses de la temporada 2015/2016 para ir quemando sus cartuchos finales y emitir esas series que por una u otra razón han guardado para los meses más flojos. Y como dedicar un post a cada una de ellas sería demasiado, he decidido agrupar hoy cuatro estrenos a los que merece la pena echar un vistazo. 



"HUNTERS"

Basada en la novela “Alien Hunters” de Withney Streiber, “Hunters” nos presenta al personaje de Flynn (interpretado por Nathan Philips) quien tras ver como su esposa desaparece sin dejar rastro en extrañas circunstancias, descubre una organización secreta del FBI cuyo objetivo es una célula terrorista alienígena llamada precisamente así, Hunters, cuyo líder McCarthy (Julian McMahon) parece estar detrás de la desaparición de su esposa. Finalmente y a pesar de sus reticencias iniciales decide unirse a tal organización, llamada Unidad de Exo-Terrorismo, mientras estos le ayudan en la búsqueda de su mujer. Mezcla entre drama y ciencia ficción en un producto menor del canal SyFy rodado en Australia y con actores, salvo, McMahon, desconocidos. La primera temporada contará con 13 capítulos.

Te gustará si: disfrutas de las series del canal SyFy, incluso de las menos interesantes.
Lo mejor: a pesar de no aportar nada nuevo al género, resulta entretenida, siempre y cuando te guste el género. Si no, olvídalo.
Lo peor: se olvida en cuanto se termina el capítulo. Abusa de tópicos y personajes arquetípicos como el agente del FBI atormentado, la esposa abnegada y la compañera con problemas de subordinación.



"GAME OF SILENCE"

Esta serie de la NBC adapta un drama turco llamado “Suskunlar” y se centra en un grupo de amigos de la infancia que vuelve a reunirse tras 25 años sin verse tras una serie de acontecimientos que amenazan con desvelar un secreto del pasado que llevan media vida intentando esconder. Protagonizada por David Lyons (al que vimos en “Revolution” y en “Urgencias”), Michael Raymond-James (“Once upon a Time”) y Bre Blair, tendrá una primera temporada de 9 capítulos en los que sus personajes tendrán que decidir si seguir adelante o hacer frente a las consecuencias de aquellos nueve meses que pasaron juntos en un reformatorio y que cambiaron sus vidas para siempre. Por el momento sus audiencias no están siendo especialmente destacables.

Te gustará si: la razón por la que disfrutaste “Secrets & Lies” el año pasado no eran únicamente los abdominales de Ryan Philippe.
Lo mejor: resulta entretenida y despierta curiosidad, especialmente la parte centrada en el paso del grupo por el reformatorio hace 25 años.
Lo peor: no aporta nada nuevo, y es consciente de ello, por lo que no se molesta ni en crear cliffhangers ni giros de guión que sorprendan al espectador.



"THE GIRLFRIEND EXPERIENCE"

Christine es una estudiante de derecho que tras conseguir un puesto de becaria en una prestigiosa firma de abogados, descubre que su mejor amiga Avery trabaja como chica de compañía. Tentada por la libertad económica que esta dedicación le aporta, Christine decide aceptar la propuesta de Avery de conocer a un hombre que desea contratar sus servicios. A partir de ahí, su belleza y su ambición harán que pronto empiece a escalar rápido en ese universo. Basada en la película de mismo título que en 2009 dirigió Steven Soderbergh, está protagonizada por Riley Keough (nieta de Elvis Presley), Paul Sparks (al que hemos visto en “House of Cards” y “Boardwalk Empire”) y Mary Lynn Rajskub (“2 Broke Girls” o “Brooklyn 99”), su primera temporada, emitida por el canal STARZ constará de 13 episodios aunque también están disponibles en la web de la cadena para maratonear a gusto.

Te gustará si: disfrutaste con la maravilla de “Flesh & Bone” emitida también por STARZ a finales de 2015.
Lo mejor: no se limita a contar las escenas sexuales de la protagonista. Va mucho más allá de lo que hizo la película de Soderbergh.
Lo peor: es probable que su frialdad eche para atrás a algunos espectadores que esperan ver algo más. A ratos su oscuridad hace que resulte incómoda de ver.



"CONTAINMENT"

Basada en el drama belga “Cordon” (sí, resulta increíble que ninguna de las cuatro series trabaje con material original) “Containment” narra los estragos de un brutal virus que se propaga con extrema rapidez por la ciudad de Atlanta (no, no estamos en “The Walking Dead”). Esto provocará que la vida de todos sus habitantes cambie radicalmente. Entre ellos se encuentran una profesora que llevaba a un grupo de alumnos, con su hijo incluido, de visita a un hospital, una joven embarazada que quiere huir de su casa, dos policías que se ven envueltos en la investigación, la novia de uno de ellos (y ex novia del otro) y alguno que otro más con escasa relevancia. Concebida como una limited series, su primera y única temporada constará de nueve episodios y entre sus protagonistas destacan David Gyasi (Interstellar"), Chris Wood ("the Carrie Diaries") y Hanna Mangan-Lawrence ("Startacus").

Te gustará si: quieres pasar un buen rato. Entretenida.
Lo mejor: tiene todo lo bueno de las series de The CW: chicos guapos y buen ritmo con pocas pretensiones.
Lo peor: tiene todo lo malo de las series de The CW: algunas interpretaciones justitas y personajes secundarios francamente olvidables.

¿Cuál os tienta más a vosotros?

miércoles, 20 de abril de 2016

La redención de Hannah y sus amigas: "Girls"

La serie creada por Lena Dunham emitió este pasado domingo los dos últimos episodios con los que remataba esta quinta temporada. Una temporada con un pulso y una determinación que ha conseguido el aplauso de la crítica y que seguro que aparecerá entre lo más destacado de este aún incipiente (seriéfilamente hablando) 2016. A falta de un año para su despedida, Hannah y su grupo de amigas nos han mostrado abiertamente aspectos de sus personalidades que hasta ahora solo habían insinuado, regalándonos así momentos y episodios que sin duda, pasarán a la historia de la serie.  


(A partir de aquí detalles de la Season Finale de Girls)

En el primero de los dos episodios finales, titulado “Love Stories” y tras los hechos que acontecieron el capítulo pasado en la caravana en la que Hannah y Fran se disponían a hacer sus vacaciones, ella decide cortar radicalmente con su novio al que pide que deje el piso que comparten. No le importa que él aún la ame, sólo quiere que él se vaya para romper cuanto antes con esa etapa y volver la vista atrás. Y tras dejar también su empleo como profesora se encuentra con su amiga Tally (a la que no veíamos desde la primera temporada) que hace despertar en Hannah celos debido a su éxito como escritora, algo que nuestra protagonista había dejado de lado al empezar a trabajar como profesora. Por su parte, Marnie y Elijah deciden confesar sus sentimientos hacia Ray y Dill respectivamente, aunque con resultados muy distintos. Mientras que Marnie consigue de nuevo ganarse la confianza (y algo más) de Ray, Elijah ve como su declaración de amor hacia el presentador de informativos cae en saco roto. Y Shosanna, ya de vuelta de Japón se topa con el bar de Ray totalmente vacío, y al ver que toda su clientela se ha pasado al bar hipster de enfrente decide poner en marcha sus peculiares métodos para atraer un público nuevo hacia su negocio. ¿El resultado? Un bar anti-hipsters.

Ya en el último episodio, llamado “I love you baby”, Hannah confiesa en una sesión de relatos abiertos y ante un público desconocido sus verdaderos sentimientos acerca de la relación que mantiene su amiga Jessa y su ex Adam. Y dispuesta a demostrarles que, en el fondo, muy en el fondo se alegra por ellos decide acercarse a su casa para sellar la paz dejando una cesta de fruta en la puerta de su piso. Pero dentro, Jessa y Adam estaban manteniendo, precisamente por culpa de la omnipresencia de Hannah una discusión en la que los objetos volaban por los aires hasta estrellarse contra la pared. Gritos, insultos, incluso agresiones. Una especie de catarsis que sirvió para que los verdaderos sentimientos de ambos salieran a la luz, aunque fuesen camuflados bajo el enfado y la ira.


Sin lugar a duda, y siempre bajo mi personal perspectiva, nos encontramos ante la mejor temporada de “Girls”. Todos los personajes han vivido unas tramas que han hecho evolucionar a sus personajes (sin que esto signifique que hayan madurado, claro está). Cada una de ellas ha tenido su propio viaje, incluso Jessa, que siempre había sido el personaje peor dibujado, y por lo tanto, peor entendido de la serie, ha sabido mostrarnos una verosimilitud que hasta ahora no habíamos visto. Su relación con Adam ha sido lo mejor que podía haberle pasado a su personaje (y a la actriz Jemina Kirke que esta temporada se ha salido). Aunque si alguien continúa robando corazones, esa es Shoshanna, que parece haber nacido para vivir en Tokio. Su carácter, su peculiar personalidad, sus manías y su excentricidad, que en Estados Unidos le hacían sentir un bicho raro incluso dentro de su grupo de amigas, ha encajado a la perfección con la cultura popular y la idiosincrasia japonesas. 

Cuando vimos el primer episodio de la temporada, ya sabíamos que el matrimonio entre Marnie y Desi estaba destinado al fracaso. Como si esa capa de excesivo maquillaje en la cara de Marnie el día de su boda nos indicase que los verdaderos sentimientos de uno y otro se encontraban bien escondidos, guardados en lo más oculto de dos personas que no han sido sinceros ni con el otro ni con uno mismo.Y ella, Marnie (maravillosa Allison Williams) nos ha regalado el mejor episodio de la temporada y, me atrevería a decir que de la serie. Ese encuentro con Charlie después de tanto tiempo desde su ruptura, supuso una catarsis para el personaje, y también para nosotros, que empezamos a ver de una manera muy distinta a un personaje que hasta ahora se nos antojaba caprichoso e interesado. Quien menos parece haber evolucionado a lo largo de estos diez episodios ha sido Hannah. O si lo ha hecho ha sido en una dirección totalmente opuesta a la que esperábamos. Su carácter egoísta, egocéntrico y caprichoso le impiden ver más allá de sus narices, y eso es algo que la madurez no parece estar mejorando. Pero algo ha cambiado esta temporada y es que si algo ha conseguido Dunham con su personaje es que hemos conseguido entender sus decisiones, lo que nos ha hecho (ocasionalmente) sentir compasión por ella. Ha logrado que además de abofetearla en muchas ocasiones, también queramos abrazarla y mimarla.


No son pocos los que siempre han opinado que “Girls” era una serie bastante antipática. Y quizás no les falte razón. Pero lo cierto es que lo es por razones distintas a lo que creemos. Lo que resulta antipático de Hannah y sus amigas no es que sus protagonistas nos caigan mal, sino que todos nosotros, en algún momento, en algún episodio, en algún personaje, nos hemos sentido identificados. Todos habríamos tomado la mismas decisiones erróneas que ellas están tomando y que desde la tranquilidad de nuestros sofás nos atrevemos a juzgar y criticar. Todos somos Hannah. Todos somos “Girls”.

lunes, 18 de abril de 2016

La vuelta al origen de "Orphan Black"

Después de unos cuantos meses de ausencia (que a los fans se nos han hecho particularmente eternos), la serie de BBC América protagonizada por Tatiana Maslany regresó a las pantallas este pasado jueves con el primer episodio de la cuarta temporada, titulado “The Collapse of Nature”. Con este interesante capítulo, “Orphan Black” nos ha introducido un nuevo personaje a la vez que nos ha ayudado a entender la personalidad de uno de los que ya conocíamos. Todo ello manteniendo al menos una semana más las dudas que el final de la tercera temporada nos había dejado.


(A partir de aquí spoilers del primer episodio de la cuarta temporada)

 Lo que nadie se esperaba, teniendo en cuenta que todos deseábamos conocer qué había sucedido con Delphine tras el disparo que sufrió al final de la tercera temporada, es que esta cuarta se iniciase con un flashback que ha ocupado la totalidad del episodio. Dicho flashback nos ha ayudado a conocer un poco más a Beth, la clon que se suicida en el primer episodio de la serie y cuya identidad toma Sarah. Además nos ha introducido al nuevo clon de la temporada: M.K. cuya participación no sólo en este capítulo flashback sino también en el presente, será decisiva para el futuro del grupo de clones.

Así, volvemos atrás en el tiempo a los últimos días en la vida de Beth en los que junto a sus hermanas Cosima y Allison investigaba el posible origen de los clones con la ayuda que M.K., este nuevo clon, le iba dejando. Esta última le da un chivatazo a su hermana/clon Beth sobre la localización de un cadáver que están enterrando en el bosque y cuyas mejillas están rebanadas quirúrgicamente,  y siguiendo las pistas termina en una discoteca que parece ser el punto de encuentro de estos jóvenes que se prestan a experimentos llevados a cabo por un grupo de biohackers llamado Neolution (que tanta importancia va a tener a lo largo de la serie). Ahí conoce a una chica con imanes implantados en las yemas de los dedos de la que más tarde Beth recibe una llamada pidiendo ayuda para encontrar a su novio que parece haber desaparecido. La detective, quien tras un desencuentro con su pareja Paul se encontraba en casa de su compañero Art llega así hasta un almacén donde encuentra a los dos individuos que al inicio del episodio estaban enterrando el cadáver en el bosque, retirando ahora un implante del susodicho chico desaparecido. Decide huir, entonces, y en la huida se produce el fatal disparo con el que,  por error, Beth mata a una chica inocente.

Si algo nos ha enseñado este episodio es la terrible situación por la que estaba pasando Beth en el momento en que decide terminar con su vida. Depende cada vez en mayor medida de las drogas, dispara y mata por error a una persona inocente, sospecha (de manera acertada) que su novio no es quien dice ser, y además descubre que su vida no es más que el fruto de los experimentos de un loco con ínfulas de dios que decide jugar con la ciencia y con la clonación en humanos. Algo que no se llega a ver compensado ni por la relación que mantiene con su compañero de trabajo Art ni por el apoyo de sus hermanas clones, especialmente Allison, que se ayudan entre sí para salir de los entuertos en los que se meten.


Supone este primer capítulo una vuelta al inicio de nuestros clones y nos recuerda cuál es su principal objetivo, saber cuál es la verdad acerca de su origen mientras luchan por la supervivencia. Sí, parece contradictorio, pero si “Orphan Black” quería dar un paso hacia adelante, debía volver al inicio. Y parece que ha merecido la pena ya que hemos podido disfrutar de uno de los mejores episodios, al poder conocer un poco más de aquel personaje que tantas incógnitas despertó al inicio de la serie y hemos resuelto por fin las dudas acerca de qué había pasado exactamente en ese momento en que Beth dispara por error a una inocente. Además parece que dejaremos atrás el complicado entramado de personajes, clones masculinos, historias y conspiraciones de la tercera temporada que si bien fue muy entretenida, tuvo algunos problemas derivados del exceso de tramas que provocaban en el espectador una sensación de confusión y agobio. Eso sí, a pesar de la siempre divertida presencia de Allison, se ha echado de menos a otro clon, Helena, que siempre nos da grandes momentos.

Y si después de este gran capítulo nos quedamos con ganas de más, que sepáis que BBC América ha estrenado un programa posterior a la emisión del episodio en el que desgranan las tramas y entrevistan a los actores al más puro estilo “Vis a Vis: Tercer Grado” y que beben directamente del “The Talking Dead” que acompaña la emisión de “The Walking Dead” en Estados Unidos. Eso sí, en España tendremos que esperar para disfrutar de la cuarta temporada de la serie ya que Netflix, la plataforma encargada de su emisión va a esperar al final de temporada para colgar todos los episodios a la vez, como viene siendo habitual en su formato.


¡A disfrutar (y a sufrir) con los clones!


viernes, 15 de abril de 2016

"Outlander": Claire y Jamie en Francia


En agosto de 2014 el canal de cable STARZ estrenó “Outlander”, una serie en la que una enfermera británica viaja de repente en el tiempo desde 1946 hasta la Escocia del siglo XVII. Lo que inicialmente fue considerado un drama romántico para señoras pronto se convirtió, sin olvidar en ningún momento el público primario al que iba dirigido, en mucho más, en una historia de feminismo y supervivencia con grandes elementos históricos e impactantes escenas de lucha en las que la sangre manaba a chorros. Y este pasado sábado, casi un año después del final de aquella primera temporada, se estrenaba el primer capítulo de la segunda, titulado “Through a glass, darkly” marcando un punto de inflexión en el futuro de su protagonista, Claire Beauchamp (ahora ya Claire Fraser) y de su marido Jamie.

(A partir de aquí, spolilers del inicio de esta segunda temporada)

Tras el turbio capítulo final con el que despedimos la serie el año pasado, el inicio de esta temporada no ha podido ser más desconcertante. Nos encontramos a Claire junto al monumento de monolitos que provocó su viaje en el tiempo, y es que parece haber vuelto al siglo XX. Ahí, se reencontrará con su marido Frank Randall quien tras semanas de paciente espera por fin conoce cuál ha sido el paradero de su esposa durante todo este tiempo. Él acaba aceptando las vivencias de su mujer en el pasado, incluso su relación con otro hombre y su embarazo, pero para el perdón le pide a cambio dejarlo todo atrás y mudarse con él a Boston. Y tras la llegada de estos a su nuevo destino, una maravillosa escena nos devuelve al siglo XVIII en el que Claire y Jamie llegan por fin a Francia, donde viajan para reponerse de lo acontecido en Escocia y donde intentarán llevar a cabo la misión más complicada de su vida: infiltrarse en el movimiento jacobita con la intención de detener la futura guerra entre los ingleses y los escoceses y que causará miles de muertes, especialmente en el bando escocés.

Para ello, echarán mano de Jared, primo de Jamie, que parece conocer desde dentro los entresijos del movimiento y quien ayudará a la pareja protagonista a introducirse en la organización sin saber la verdadera intención de estos. Además, hemos podido ver como el carácter y la determinación de Claire empieza a ganarse enemigos en el nuevo territorio. Y es que el conde de St Germain (nuevo personaje para esta temporada interpretado por Stanley Weber) al ver como su barco lleno de provisiones es prendido fuego tras la confirmación de Claire de que sus marineros padecen viruela, se convertirá seguramente en uno de los antagonistas de la temporada. Temporada que parece ser que vamos a ver desarrollada en dos tiempos: por un lado el siglo XX con Claire y Frank iniciando una nueva vida en Boston y por otro Claire y Jamie intentando frenar la guerra entre ingleses y escoceses en el siglo XVIII. Pero, ¿qué provoca que Claire vuelva al siglo XX como hemos visto al inicio del episodio?


Ya en la primera temporada el personaje de Claire apuntaba maneras de icono feminista. Su fuerza y su carácter luchador a la hora de enfrentarse a cualquier contratiempo que se le ponía por delante fue uno de los puntos más destacables de aquellos primeros episodios. Algo que veremos reforzado este año ya que por fin nos encontraremos a una protagonista que tomará las riendas de su entorno para cambiar el futuro de su marido y de todo el pueblo escocés. Pero si algo nos ha enseñado “El Ministerio del Tiempo” y más recientemente “11.22.63” es que puede resultar muy peligroso cambiar la historia pasada y ahí precisamente radica el mayor giro de la temporada. ¿Tendrá relación esto con la vuelta de Claire al siglo XX?

Si por algo destaca “Outlander” es por un cuidadísimo diseño de producción, fotografía y vestuario. Algo que veremos reforzado en estos nuevos episodios al trasladar la acción a la corte francesa. Quizás echaremos de menos esos paisajes verdes de la preciosa Escocia y que tan bien le ha venido al turismo del país, llegando a organizar incluso tours por los escenarios naturales y castillos donde se ha rodado la serie. Y todo ello a pesar de que en el Reino Unido no ha podido disfrutar de “Outlander” hasta hace pocos meses (y gracias a Amazon) tras la negativa de David Cameron de que los británicos pudiesen ver la serie antes del referéndum para la independencia escocesa celebrado en  septiembre de 2014 y que esto provocase un vuelco del voto hacia el SÍ independentista. Información que pudimos conocer tras la famosa  filtración de los correos electrónicos de Sony llevada a cabo por Wikileaks.


Independientemente (o quizás gracias a ello), el estreno de esta segunda tanda de episodios no ha podido ser más exitoso ya que la serie ha conseguido batir récord de audiencia duplicando los datos de su estreno en 2014 y alcanzando los 2,7 millones de espectadores. No solo eso sino que además ha conseguido alzarse con el récord de premiere más vista en la historia de la cadena. Parece ser que las buenas críticas y su inclusión entre las finalistas al Globo de Oro este pasado mes de enero parecen haber realzado el público potencial del show.


miércoles, 13 de abril de 2016

"Fear the Walking Dead": Zombies en alta mar

Con miles de fan aún cabreados por el desenlace hace pocos días de la sexta temporada de “The Walking Dead”, su hermana pequeña “Fear The Walking Dead” estrenó este pasado domingo (lunes en AMC España) su segunda temporada con un episodio titulado “Monster” y planteándonos un escenario completamente distinto que no habíamos visto hasta ahora en ninguna de las dos series zombies: un barco en alta mar con destino San Diego. En ese barco parece que se desarrollará la trama de esta temporada que constará con 15 episodios, 9 más que la primera y que seguro que servirá para acercarnos más a los personajes que nos presentaron en los seis capítulos iniciales de hace un año.


(A partir de aquí spoilers del primer capítulo de la segunda temporada)

El capítulo inicia la acción en el mismo punto donde lo habíamos dejado la temporada pasada: nuestro grupo de supervivientes está a punto de embarcar en lo que parece ser la única opción de salir con vida no sólo del apocalipsis zombi sino del posterior bombardeo del ejército para intentar paliar el avance del virus. En ese barco llamado Abigail, a pesar de que llevan todo lo que les puede hacer falta para sobrevivir hasta la llegada a su destino, no tarda en empezar a surgir el conflicto, cuyo origen radica principalmente en la difícil decisión de si deben o no ayudar a los náufragos supervivientes que se van encontrando por el camino. Ahí es donde empiezan a surgir los primeros roces entre Madison, partidaria de ayudar en la medida de lo posible y Strand que pretende  dejar claro a toda costa que el barco es suyo y por lo tanto suya es la decisión final que se debe tomar en cada situación. Y en medio de los dos se encuentra Travis que con su apoyo a Strand y no a su novia en la decisión de no ayudar al resto de náufragos que les piden ayuda, parece dejar atrás su antiguo yo para hacer frente de una manera mucho más cínica la nueva situación que les está tocando vivir.

En este nuevo medio de transporte también se encuentra Ofelia que intenta recuperarse de las heridas que padece y su padre Daniel, quien parece ser el único punto de cordura entre tanto caos. También Alicia, que parece determinada a ayudar a los demás supervivientes y que entabla contacto a través de radio con otro grupo de supervivientes, y su hermano Nick cuya adicción a las drogas seguro causará más de un problema. Algo que de momento no hemos visto pero que hará acto de presencia más adelante. Y quien más parece estar sufriendo de todos es Chris al que la muerte de su madre a manos de su padre para evitar que esta se convirtiera en zombi, parece haberle sumido en un letargo de tristeza y melancolía. Tristeza que más pronto que tarde desembocará en una explosión de rabia e ira contra sus compañeros de viaje, especialmente contra su padre.



La primera temporada dejó a la audiencia con un sabor agridulce ya que lo que prometía ser una visión del conflicto zombi desde un punto de vista más personal y más familiar se quedó a medio gas con unos personajes algo planos y unas tramas que no aportaban nada nuevo. Y en esta segunda temporada parece que seguiremos por el mismo camino ya que el inicio de este primer capítulo nos muestra unos personajes que no parecen ser los mismos que despedimos el verano pasado. Si la trama del episodio se inicia justo donde lo habíamos dejado, los personajes parecen haber sufrido una evolución que no hemos visto. Ya parecen habituados al apocalipsis, nada de lo que ven sus ojos parece sorprenderles a pesar de que el fin del mundo acaba de iniciarse y lo que es peor, parecen ya esas almas oscuras e inertes al dolor ajeno que vemos en muchos personajes de “The Walking Dead”

A favor cuenta con el hecho de estar precisamente en alta mar, localización que resulta totalmente novedosa y que abre un amplio abanico de posibilidades y de tramas que pueden resultar muy interesantes y entretenidas. Y precisamente si algo ha tenido este primer episodio ha sido precisamente eso, ritmo, tensión y acción. Además nos plantea las bases para un más que probable enfrentamiento por el liderato del grupo entre los personajes de Madison y Strand, dueño del barco. Y no sólo eso sino que mucho me temo también que entre Nick y Ofelia surgirá una relación más allá de la de compañeros de aventura. Eso sí, de momento nada de saber cuál puede haber sido el origen del virus zombi, algo que no nos contaron en la primera temporada y que por el rumbo que está tomando la serie de asemejarse más a su hermana mayor “The Walking Dead”, parece que nunca llegaremos a conocer.

Y para aquellos que aún tengan ganas de más, AMC ha colgado en su página en internet una webserie de 16 capítulos que narra los estragos del virus zombie en un avión y cuya acción parece destinada a encontrarse con "Fear the Walking Dead" a lo largo de esta segunda temporada.


lunes, 11 de abril de 2016

El juicio del siglo: "American Crime Story"

Todos los que a mediados de la década de los 90 cenábamos frente al televisor a la hora del Telediario recordamos el juicio contra O.J. Simpson a pesar de que pocos conocíamos los logros deportivos que años atrás habían convertido a este en uno de los mayores iconos para la comunidad afroamericana del finales del siglo XX. Ahora, veinte años después, Ryan Murphy, creador de series como “American Horror Story” o “Glee” nos mete de nuevo en los pormenores de aquel juicio que supuso un antes y un después para la sociedad norteamericana y para la visión que esta tenía del problema racial, de la figura de la mujer y del nuevo papel del periodismo y los medios de comunicación.


En junio de 1994, los cadáveres de Nicole Brown y su amigo Ronald Goldman fueron hallados en la vivienda que ella tenía en un lujoso barrio de las afueras de Los Ángeles. Todas las pruebas apuntaban a O.J. Simpson, ex marido de Nicole y antigua estrella del fútbol americano quien en un ataque de celos había decapitado a su ex y apuñalado hasta la muerte al que creía que era su nuevo amante. Al verse acorralado, O.J. decide huir en su Ford Bronco con su amigo Al Cowlings al volante en una de las fugas más delirantes de la historia de los Estados Unidos y que fue retransmitida en directo por todas las cadenas norteamericanas y por ende, de medio mundo. Tras ser convencido por su amigo Robert Kardashian de entregarse a la policía, se enfrentará a uno de los juicios más mediáticos de la historia. Juicio que se prolongó durante casi un año y que se convirtió en asunto de estado y en el único tema de conversación de la sociedad del momento.

Uno de los aspectos que mejor refleja la serie es la tensión racial que aún se sentía en las calles de Estados Unidos. La comunidad negra, haciendo caso omiso a las pruebas, se negada a dejar caer a su ídolo. Algo que el abogado defensor Johnnie Cochran supo utilizar muy inteligentemente a su favor convirtiendo el juicio por asesinato en un proceso judicial contra un negro, o mejor dicho contra una raza entera que llevaba décadas y siglos sufriendo la opresión de la sociedad absolutamente racista. Ya no importaba si O.J. era inocente o culpable (en realidad todo el mundo sabía que él era lo segundo), lo importante realmente era si el jurado popular iba a ser capaz de condenar a un negro o no. Jurado que previamente había sido cuidadosamente elegido por el equipo de abogados defensor para que contuviera el mayor número posible de afroamericanos sabiendo el apoyo incondicional de estos hacia su ídolo. Tampoco ayudó la racista policía de Los Ángeles encabezada por la figura del detective Mark Fuhrman que fue uno de los primeros en llegar a la escena del crimen y que encontró sangre de Nicole en la camioneta de O.J. Argumento que el jurado obvió al descubrir que este había mentido bajo juramento asegurando que nunca había proferido insultos racista cuando unas grabaciones demostraron justo lo contrario.

Este juicio televisado también sirvió para otorgar a los medios de comunicación un papel hasta entonces desconocido en la década de los 90. Si hasta entonces los periodistas tenían meramente el papel de informar, la mediatización de todos y cada uno de los aspectos alrededor de los protagonistas del juicio otorgó a estos el poder de actuar como un juez más. Y quien más perjudicado salió de tal juicio mediático fue la fiscal Marcia Clark quien vio, simplemente por el hecho de ser una mujer en un puesto de poder como cada uno de sus movimientos durante el juicio (y también de su pasado) eran analizados y escrutados con sangrienta crueldad.


Todo el diseño de producción recrea de una manera maravillosa la década de los 90. Toda la tecnología y el vestuario de la época están medidos al detalle. Incluso el montaje, los rótulos o el uso de la cámara parecen sacados de aquellos años. Pero por si algo destaca “The People vs O.J. Simpson” en todos y cada uno de los 10 capítulos que componen esta temporada es por acierto a la hora de elegir el reparto. Una inmensa Sarah Paulson (si su exquisita interpretación de la fiscal Marcia Clark no le da su tan merecido EMMY quizás debería pensar en dejar de intentarlo) que no se achanta ante el reparto masculino encabezado por Cuba Gooding Junior, John Travolta y Courtney Vance, interpretando al propio O.J. y dos de sus abogados Robert Saphiro y Johnnie Cochran respectivamente. Aunque si alguien ha conseguido convencerme, ese es David Schwimmer quien cumple con creces la tarea de olvidar al Ross Geller de “Friends” interpretando a Robert Kardashian, amigo personal y abogado del acusado (además de ser el patriarca de una de las familias más deleznables mediáticas de la sociedad norteamericana quienes, por cierto, también aparecen en algún capítulo), que refleja a la perfección cómo este va perdiendo poco a poco la confianza ciega que había depositado en su amigo al ver que todas las pruebas apuntan en su contra.


Altamente recomendable esta primera temporada de “American Crime Story” que el año que viene, como viene siendo habitual en este tipo de proyectos, cambiará totalmente de temática. Vaticinamos amplia presencia en la próxima temporada de premios.


viernes, 8 de abril de 2016

"11.22.63": James Franco viaja en el tiempo


Hace unos meses hablábamos de una serie llamada “The man in the High Castle” que planteaba un presente alternativo como consecuencia de la ficticia victoria de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. “11.22.63” va un paso más allá ya que ese futuro ucrónico no está dado por sentado, sino que depende de la actuación de su protagonista para que se lleve a cabo. Y es que esta miniserie del canal de streaming Hulu nos introduce al personaje de Jake Epping a quien un viejo amigo le descubre un portal dentro de un armario que lo lleva directamente a octubre de 1960 y le encomienda, antes de fallecer, una misión que él no ha podido llevar a cabo en sus múltiples intentos: detener el asesinato del presidente Kennedy. Y es que según este, dicho asesinato cambió el futuro no sólo de los Estados Unidos sino del mundo entero, evitando entre otras cosas la guerra de Vietnam.

 Para ello le entrega toda la documentación que ha recopilado en todos esos intentos y además contará con tres años hasta que se produzca dicho asesinato paras investigar todos y cada uno de los factores alrededor del presidente y de su asesino, Lee Harry Oswald. Por el camino se encuentra dos personajes fundamentales que constituirán su mayor apoyo en esta misión, por un lado una chica, Sadie Dunhill a la que intenta ayudar a escapar de su tormentoso matrimonio y de la que termina irremediablemente enamorado y por el otro a Bill quien se convertirá más que en un compinche, en un hermano ficticio. Pero con lo que no cuenta el propio Jake Epping (ahora convertido en Jake Ambersen) es con un pasado que se va a resistir a cambiar, intentando impedir que Ambersen modifique cada uno de los aspectos que pueden ser determinantes para llevar a cabo su misión.

Uno de los aspectos más destacados de la miniserie es la cuidadísima recreación de la década de los 60 a través de una fotografía exquisita y de un atrezzo y unos decorados que parecen sacados mismamente de aquellos años. Además, para los amantes como yo del vestuario femenino de aquella época, resultará deliciosa la amplia gama de vestidos que utilizan en cada escena. Y no sólo en el aspecto estético y artístico destaca la recreación de la época, sino también en el político y social. Las primeras barreras que empiezan a caer con respecto a la comunidad afroamericana acompañan notablemente la ilusión de una sociedad casi naíf cuyas esperanzas políticas, económicas y sociales están depositadas en una única figura, la del presidente Kennedy. Algo que cada capítulo sabe reflejar a la percepción, especialmente en el personaje de Mimi, la secretaria negra del instituto en el que Jake Ambersen empieza a trabajar como profesor.


La serie cuanta con la producción de Bad Robot, la empresa de J.J. Abrams, al que debemos la resurrección de la franquicia Star Wars, pero al que los seriéfilos seguimos asociando a sus mejores proyectos en televisión: “Perdidos”, “Fringe” y “Alias”. Además, está basada en la novela del mismo título cuyo autor, Stephen King apoya al propio Abrams en la tarea de producción. Y a cargo del guion tenemos a la escritora Bridget Carpenter que ya se encontraba detrás de grandes proyectos como “Friday Night Lights” y “Parenthood”. Y en el terreno interpretativo, la cara más conocida es la de su protagonista James Franco que hace aquí uno de sus mejores papeles mostrando un aspecto noble, idealista y romántico que poco habíamos visto en sus interpretaciones anteriores. Le acompañan Sarah Gadon (a la que hemos visto en “Enemy” y en “Cosmópolis” y que está sublime como Sadie, el interés amoroso de Jake), Chris Cooper (ganador del Oscar por “Adaptation”), Josh Duhamel (“Transformers”) y T.R. Knight (“Anatomía de Grey”).


“11.22.63” se estrenó este pasado miércoles en España en el canal Fox pero los hay que no han podido esperar a la emisión en España y ya han engullido los ocho capítulos que la componen (como yo; en tres tardes). Personalmente no ha tenido la oportunidad de leer el libro en que se basa la miniserie, con lo cual cualquier opinión que pueda dar al respecto de la adaptación va a ser completamente subjetiva (si bien es cierto que gran parte de la crítica señala que se trata de una buena adaptación, pero con el hándicap de haber prescindido de  parte de la oscuridad que caracteriza la literatura de Stephen King). Tomando la serie como un ente ajeno al libro, estamos ante un proyecto bastante destacable que combina a la perfección la trama de la investigación de Lee Harry Oswald con la sentimental de los personajes de Jake y Sadie, con un resultado final sólido y entretenido. Además cuenta con unas interpretaciones sublimes, no sólo en sus protagonistas sino también el grupo de secundarios que eleva el resultado final notablemente. 


miércoles, 6 de abril de 2016

Finales felices al estilo Gallagher: "Shameless"

Emitida el mismo día y a la misma hora que la season finale de “The Walking Dead”, que como ya comenté en el post anterior es un monstruo que no solo arrasa en las audiencias tradicionales sino también en las cada vez más importantes audiencias sociales, “Shameless” llegó al final de su sexta temporada este pasado domingo en un capítulo llamado “Familia Supra Gallagorious Omnia!” y con la renovación por una séptima asegurada desde hace ya unos cuantos meses. Ya sabemos cómo se las suelen gastar los Gallagher, especialmente en sus cierres de temporada en los no suelen dejar indiferente a nadie. Y una vez más, así ha sido. Lo han vuelto a conseguir.


 (A partir de aquí, spoilers de toda la sexta temporada de “Shameless”)

Todo el capítulo ha girado en torno a la boda de Fiona y Sean y a sus últimos preparativos como el ensayo del primer baile nupcial o la compra de los anillos. Vemos por primera vez en mucho tiempo a Fiona realmente feliz, contenta y enamorada a pesar de que su relación con su hermana Debbie no pasa por su mejor momento. Y es que tras el embarazo de esta y la posterior negación de su hermana mayor de cualquier tipo de ayuda en caso de seguir adelante con la idea de ser madre, Debbie no parece tan dispuesta a olvidar fácilmente. Aunque las dificultades para sacar adelante en solitario a su bebé parecen ir mucho más allá de lo que ella misma imaginaba y tendrá que terminar claudicando, perdonando y pidiendo ayuda.

Mucho mejor parecen haberle ido las cosas esta temporada a su hermano Ian, al que por fin hemos visto levantar cabeza después de un puñado de capítulos luchando contra el trastorno bipolar que padece. Además, el fin de esa relación tan tóxica que mantenía con Mickey parece no haberle venido del todo mal al pelirrojo ya que conoce a un bombero con el que inicia una relación sentimental “normal”, algo a lo que este no está acostumbrado. No sólo eso sino que además dicho bombero le ayuda a descubrir un nuevo camino profesional alejado de los strip-club. Todo lo contrario que su hermano Lip, quien tras el final de la relación sentimental con Helene, su profesora, se ve sumido en una espiral de destrucción y alcohol que en algunos momentos recuerda su padre Frank. Alcohol que hace aflorar en él la idea que siempre rondaba su cabeza (y las nuestras) de que Lip realmente nunca ha llegado a encajar en el ambiente universitario plomizo y aburrido.


Quizás el punto más divertido de la temporada ha venido, como casi siempre, de la mano de Kevin y V que pasan de ser un matrimonio a un trío tras el intento de estos de evitar que Sveltlana sea deportada. Algo que consiguen gracias al matrimonio entre las dos mujeres y que provoca que esta se incorpore a la relación como si de una más se tratase. Así, como trío, acuden a la boda de su amiga. Y cuanto todos parecían dejar a un lado sus problemas personales para estar presentes en el feliz día de Fiona, cuando Debbie había accedido a dejar de lado las diferencias con ella y Lip conseguía por un momento dejar de lado el alcohol para apoyar el feliz evento, todo se va al garete por culpa de Frank, que tras su fallido intento de contratar un matón para impedir que Sean se case con su hija, no duda en acudir a la iglesia para desvelar cierto secreto del futuro marido que dinamita por completo la confianza que ella había depositado en él.

No son pocos los que apuntan que “Shameless” lleva varias temporadas estancada en la monotonía, algo que en parte puede ser cierto ya que algunos personajes como el de Frank son absolutamente cíclicos y no hacen más que repetir una y otra vez los mismos errores (muchos) y aciertos (pocos). No deja de ser curioso que no sepan darle una trama más interesante a un maravilloso William H Macy. En algunos otros, como el de Fiona, cuesta ver esa evolución ya que los guionistas siempre tienen preparada para ella la peor de las suertes. ¿Para cuándo una temporada en la que Fiona no termine siendo la más desgraciada? Pero es innegable que los personajes más jóvenes, Debbie y Carl, han conseguido brillar con luz propia en estos doce capítulos. Especialmente la primera que con su empeño de ser madre a toda costa a pesar de su juventud ha vivido un viaje que la ha llevado a enfrentarse a toda su familia. Y particularmente, disfruto muchísimo con el personaje de Svetlana que ha vivido una evolución fantástica que la lleva a ser mucho más que el personaje secundario de poco calado que era al inicio de su participación de la serie allá por la tercera temporada.



Termino citando un artículo de Matthew Gilbert publicado en el Boston Globe hace unos días, donde dice que "Shameless" sigue siendo una de las series mejor interpretadas, creativamente más comprometidas, más coherentes, más divertidas, más entretenidas y más mordaces. Sencillamente, de lo mejorcito que puedes ver ahora en TV.

lunes, 4 de abril de 2016

"The Walking Dead": Último día en la Tierra

Uno de los acontecimientos seriéfilos que más interés despierta en esta primera mitad del año no sólo entre el público, sino también en la mayor parte de la prensa televisiva es el final de temporada de “The Walking Dead”. Y anoche, con un capítulo titulado “Last day on Earth”, la serie de los caminantes puso punto final a su sexta tanda de episodios con una hora y cinco minutos de tensión, oscuridad y miedo que vamos a analizar a continuación.  Antes de continuar leyendo, debéis saber que os vais a encontrar spoilers de toda la temporada, season finale incluida.


El capítulo arrancó donde lo habíamos dejado la semana pasada. Carol, que había abandonado el grupo para seguir en solitario se topa con Morgan que intenta convencerla de regresar con los demás ya que por su cuenta y con sus heridas, poco va a durar. Pero esta parece determinada a seguir con la única compañía de su recién recuperada fe religiosa. Mientras tanto, en Alexandria, un grupo formado por Rick, Carl, Eugene, Abraham, Aaron y Sasha toman la decisión de partir con su caravana hacia Hilltop ya que el estado de salud de Maggie pende de un hilo y necesita asistencia médica urgente. Algo que no parece fácil sabiendo que por el camino se encontrarán con los salvadores deseosos de consumar su venganza tras las múltiples bajas que los de Alexandria causaron en su grupo.

Y así resulta ser, en cada uno de los caminos que cogen se topan con algún pelotón que no sólo les impide el paso, sino que además les va dejando muestras de que tienen retenidos a algunos de sus amigos. Finalmente traman un plan en el que Eugene seguirá en solitario con la caravana a modo de cebo para despistar a su enemigo mientras que el resto del equipo continúa su trayecto a pie a través del bosque. Plan que resulta ser fallido ya que terminan siendo rodeados por un numeroso grupo de salvadores que les corta el paso a ritmo de un silbido que lejos de avanzar la llegada del sinsajo, en realidad anuncia que su intento de llegar a Hilltop ha llegado a su fin.

Y finalmente Negan apareció. No apareció ensangrentado ni harapiento. Más bien al contrario. Salió de la caravana que acababan de robar a los de Alexandria como si de un modelo de anuncio de colonia de Calvin Klein se tratase; perfectamente peinado y engominado, con un afeitado bien apurado y una chupa de cuero impecable. Más que miedo daba morbo. Hasta que abrió la boca y Rick y compañía empezaron a temblar y a temer por sus vidas. Finalmente, con el grupo ya reunido, Negan les plantea su trato: tendrán su protección a cambio de entregarles todos los recursos que él y su grupo vaya necesitando para la supervivencia. Pero además, matará a un miembro de su equipo para ejecutar su venganza. Y tras un juego al más puro estilo “pito pito gorgorito” acaba con la vida de uno de los de Alexandria cuya identidad no conoceremos hasta la próxima temporada.


Si bien el capítulo tiene una atmósfera de tensión muy bien construida, esta quizás se prolongue demasiado en el tiempo y acabe por dejarnos un clímax a medio gas. Y la tan cacareada muerte que este final de temporada nos prometía no se produce hasta el último minuto y de una manera algo tramposa ya que desconoceremos su identidad hasta dentro de unos meses. Algo que seguro mosqueará a parte de la legión de fans y espectadores que tiene la serie. No es difícil encontrar en internet el nombre del personaje que en los cómics muere a manos de Negan y su bate de béisbol, pero quién sabe si los guionistas respetarán el cómic o se tomarán alguna de sus ya clásicas licencias argumentales.

Uno de los aspectos negativos que más le podemos achacar a esta sexta temporada de la serie es el tratamiento que han hecho del personaje de Carol. Y es que ya sabemos el gran problema que ha tenido siempre “The Walking Dead” a la hora de trabajar el desarrollo de los personajes, pero hasta ahora Carol era uno de los que más y mejor habían sabido evolucionar a lo largo de los capítulos. Hasta que en esta segunda mitad de temporada todo el amor que sentíamos por ella se ha esfumado con un cambio de personalidad tan brusco como incoherente e incomprensible. Una Carol que se había formado una personalidad fuerte y luchadora a base de lágrimas y esfuerzo personal pasó a ser un ser débil abrazado a una fe que más que una salvación la lleva a un callejón sin salida y no en el sentido literal.


Pero dejando a un lado el personaje de Carol, quizás estemos ante una de las temporadas más sólidas (dentro de sus numerosas limitaciones y amplias carencias) de la serie. Una temporada que ha acabado de demostrarnos lo que las anteriores venían insinuando, y es que los verdaderos enemigos no son aquellos que buscan sangre y vísceras, sino los seres vivos que sobreviven al fin del mundo a base de matar, robar, aterrorizar y extorsionar. El peligro no está en los caminantes, está en quienes que sobreviven a ellos. Hemos tenido capítulos mejores, otros peores, pero quizás todos ellos han sabido mostrar en mayor o menor medida esa evolución que otras temporadas no sabían hacer. Pese a ello, ya hace varios capítulos que se venía notando la necesidad de un villano a la altura de Negan para darle un poco de ritmo a una trama algo renqueante. 

viernes, 1 de abril de 2016

"Vis a Vis": presas a la carrera

Anoche se produjo el esperado estreno de la segunda temporada de “Vis a Vis”, la que con permiso de “Orange is the New Black” es nuestra serie carcelaria favorita. Y lo hizo por todo lo alto, que es a lo que nos tiene acostumbrados desde su estreno el año pasado: con buenas dosis de acción y violencia y con un ritmo que ya quisiesen para sí los mejores thrillers de Michael Mann o Michael Bay. Además, deja entrever que esta segunda temporada ahondará un poco más en el dramatismo y profundizará en la personalidad de cada uno de los que de una u otra manera viven alrededor de Cruz del Sur, ya sean presas, familiares o empleados. De momento en este primer episodio ya hemos visto en algunos personajes aspectos de su personalidad que nos eran desconocidos hasta ahora (maravillosamente poético y casi onírico el momento de Zulema en la playa).


(A partir de aquí, spoilers del desarrollo de este primer capítulo de la segunda temporada).

El capítulo retoma la acción exactamente donde la dejamos, en esa fuga que Zulema está llevando a cabo con Saray y otras dos presas random. Fuga a la que accidentalmente se les une la propia Macarena que pasa de tener un pie en la calle de manera legal a tener los dos fuera pero de manera menos lícita. A partir de ahí empieza una huida en la que, al más puro estilo “10 negritos” de Agatha Christie, cada vez irán quedando menos. Y es que en un forcejeo para intentar escapar, Maca mata accidentalmente a una de esas presas random, algo que ya hemos visto como le pasa factura en el aspecto psicológico y que seguro volverá a hacerlo más adelante. Al fin y al cabo, por mucho que la cárcel haya hecho madurar a nuestra protagonista, la maldad de esta dista mucho de la de una Zulema a la que le cuesta muy poco empuñar un arma. Algo que hemos visto en la despiadada manera de deshacerse de la siempre desgraciada Casper.

Pero en la cárcel las cosas no parecen mucho más halagüeñas, ya que tras la fuga del “Team Zulema”, Miranda se ve contra la espada y la pared y, manipulada por un doctor Sandoval sediento de venganza, toma la decisión de convertir la cárcel en un campo de concentración adoptando medidas extremas como restringir las visitas y las llamadas del exterior o prohibir las salidas nocturnas de las celdas y los paseos por los patios. Y lo que es peor, confiando la seguridad de la prisión a un Valbuena deseoso de hacer valer su testosterona de macho alfa. Y la primera en pagar las consecuencias es la contestataria Rizos, que en su empeño por conocer la evolución de Sole tras el trasplante, no se da cuenta que su rebeldía y su actitud se van a dar de bruces contra el nuevo puño de acero que gobierna los pasillos de la prisión. Un descenso a los infiernos el que parece que vivirá Rizos en esta segunda temporada.

Los que parecían más tranquilos eran los familiares de Macarena tras deshacerse de “El Egipcio” que tantos quebraderos de cabeza les causó en la primera temporada. Tranquilidad que durará poco al conocer la fuga de Maca y que parece ser que se acentuará en próximos episodios con la venganza que “Karim el Sirio” planea sobre aquellos que causaron la muerte de su sobrino. De momento, ya hemos visto en el avance del próximo episodio que les va a tocar empuñar la escopeta de nuevo. Y si estos no tendrán ni un momento de respiro, tampoco parece que lo vaya a tener Fabio, que tras un regreso a su puesto de trabajo un tanto accidentado, parece que se convertirá en el único apoyo de Maca cuando esta regrese a la cárcel tras el fallido intento de fuga. ¿Durará esta alianza?


Quizás para mí el único aspecto que no me ha convencido (sin poder decir que me ha desagradado) es la rapidez con la que la fuga llega a su fin. Una trama que podían haber alargado uno o dos capítulos más ya que es un recurso que no van a poder utilizar tan frecuentemente (no puedo evitar emocionarme ante la posibilidad de una “road movie” con Zulema, Macarena y Saray de protagonistas). Pero es algo nimio en un episodio brillante y sobre todo, entretenidísimo, que al fin y al cabo es la razón por la que nos sentamos frente al televisor, ¿no? Y esto es lo que hicieron 2,8  millones de personas (un 16,2% de los espectadores) dándole al capítulo de anoche un injusto mínimo histórico de audiencia que parece que acentúa esa tendencia general de Antena 3 de errar a la hora de programar sus platos fuertes en prime time. Algo que ya ha pasado factura a la cadena en el acumulado del mes de marzo: un 12,8%, más de un punto menos que el mismo mes del año pasado.

Son muchos los interrogantes que se nos plantean para esta temporada: ¿cómo se vengará Zulema de Maca tras la ruinosa fuga? ¿Sobrevivirá Rizos a la ira de Valbuena? ¿Volverá pronto Sole a la prisión? Pero quizás la pregunta cuya respuesta más me aterra es ¿qué nos tienen preparados los guionistas para el personaje de la pérfida Anabel en esta segunda temporada?