viernes, 12 de agosto de 2016

"ANIMAL KINGDOM", malotes de barrio rico

TNT emitió este pasado martes el décimo y último episodio de esta primera temporada de la serie “Animal Kingdom”, esa adaptación de la película homónima australiana de 2010 sobre una familia dedicada al mundo de los atracos y las extorsiones. Hace unas semanas daba mi opinión tras ver el primer episodio y ahora toca hacer balance de estos primeros diez capítulos.


Este post contiene spoilers de la primera temporada de “Animal Kingdom”.

A pesar de que toda la primera temporada ha estado muy centrada en la presentación de personajes (todo un acierto teniendo en cuenta que ya ha sido confirmada una segunda temporada para el año que viene), había que salir de dudas sobre un par de cuestiones importantes para sus protagonistas. La primera de ellas y más importante era el resultado del robo que habían cometido en el episodio anterior en la base militar en la que trabaja el padre de Nicky, la novia-ex novia de J. Después de tres días esperando que un camión por fin saque de la base los contenedores de aceite dentro de los cuales habían escondido el dinero, finalmente consiguen recuperar su botín, no sin antes tener que pringarse en aceite en un viaje en camión un tanto accidentado (y francamente hilarante en una season finale por otro lado bastante anodina). 

El plan había salido tal y como Baz lo había planeado, pero este está demasiado ocupado con la “desaparición” de Cat como para celebrarlo. Sin sospechar nada acerca del verdadero paradero de su pareja, ni mucho menos que Smurf y Pope se encontraban detrás del misterio, va poco a poco perdiendo los nervios con la gente que le rodea intentando averiguar lo sucedido. Hasta que Smurf le entrega en bandeja un falso culpable, Vin, el ex compañero de cárcel de Pope a quien acusa de haber estado amenazando repetidamente a toda la familia, especialmente a Catherine. Baz ya tiene al (falsamente acusado) culpable de la desaparición de su novia y Pope mata así dos pájaros de un tiro, quedar libre de sospecha y deshacerse de la amenaza de Vin.


Y lo que ninguno de ellos puede llegar remotamente a sospechar es lo que ocurre con J que lleva días siendo chantajeado por los detectives que pretender hacer caer el imperio de los Cody. Después de negarse a llevar un micro con el que pillar a la familia in fraganti, temen que el benjamín de la familia no les esté contando todo lo que sabe y deciden ejercer cada vez más y más presión sobre J provocando que al final este confiese ante Smurf la verdad justo antes de que la policía irrumpa en la mansión familiar en busca de pruebas de su último atraco. Una vez más, los Cody salen ilesos del atolladero.

Quizás el punto más positivo de esta primera temporada ha sido la excelente presentación de personajes que se nos ha planteado. Empezando por esa matriarca maravillosamente interpretada por Ellen Barkin que sabe transmitir perfectamente esa dualidad entre una madre protectora y una jefa firme y exigente o ese Pope roto por dentro después de su paso por la cárcel. Pero por otro lado, ha habido algunos asuntos que se han resuelto de manera torpe y básica. Empezando por la trama gay de Deran, un cliché tras otro, o la venganza de Smurf contra el causante de todos los traumas de su infancia. Y es que por muy bien que estén retratados los personajes (la mayoría, no todos), las tramas han sido de lo más predecible. El hilo conductor de la temporada, ese gran golpe que iban a asestar, ha resultado ser bastante flojo mientras que las historias personales de cada uno de ellos no aportan nada distintivo que no hayamos visto antes en televisión.


En un momento en el que el arquetipo de antihéroe se cuela en casi todas las series de prestigio (“Breaking Bad” y su secuela “Better call Saul”, “House” y muchas otras) los protagonistas resultan demasiado “blandos” para lo que se nos había planteado en un principio. Más que antihéroes son “malotes de barrio” únicamente motivados por hacerse tatuajes, celebrar fiestas en la piscina y comer siempre en casa para que mamá Smurf no se enfade. Tres (cuatro si contamos a Pope) niñatos caprichosos y malcriados. Poco más.

En cualquier caso, sin llegar a ser nada del otro mundo, “Animal Kingdom” ha sido un buen entretenimiento veraniego. ¿Podía haber sido mucho más violenta, oscura y profunda? Sí. Y como decía antes, la serie ya ha sido renovada para una segunda temporada, así que el año que viene volveremos a reencontrarnos con los Cody. Personalmente volveré a darle una nueva oportunidad aunque también espero que ahora que ya conocemos cada uno de sus protagonistas, en los próximos episodios pueda ver a los Cody dar un paso adelante con una trama a la altura de los personajes.

martes, 9 de agosto de 2016

Los fuegos artificiales de "UnREAL"

Parece que fue ayer cuando repasábamos el inicio de la segunda temporada de "UnREAL", pero no, ya han pasado las diez semanas y anoche Lifetime emitió el último capítulo de este año de su serie estrella. Un episodio a la altura de lo que nos tiene acostumbrados la serie, intenso y lleno de momentos estelares. El desenlace de “Everlasting” ha llegado y es hora de conocer a quién ha elegido nuestro codiciado soltero.


A partir de aquí spoilers de la segunda temporada de “UnREAL”.

El capítulo no ha tenido ni un solo momento para coger aire. Empezó con Rachel y Quinn entrando por la fuerza en la oficina de Coleman confiscando toda la documentación que este había recopilado acerca de los trapos sucios del show. Pero este no está dispuesto a dejarse vencer y a pesar de que hace pocos episodios sacó a Rachel de la institución mental en la que se encontraba recluida, amenaza ahora con ir a la prensa y contar todo lo que hasta ahora habían tratado de ocultar, incluido el “suicidio” de una de las participantes en la temporada anterior del show. Mientras Quinn manipula a las dos finalistas, Chantal y Tiffany, haciéndolas creer que cada una de ellas va a contraer matrimonio con Darius en el final de “Everlasting”, Coleman acude a Yael, la tercera finalista eliminada (después de, literalmente, cagarse encima delante de todo el país) para hacer caer el show. Entre los dos (esta última resultó ser una reportera infiltrada) y con la vuelta del desaparecido Jeremy, planean hacer pública a la prensa la verdad sobre el show justo cuando éste emita su final. 

Darius toma la decisión de no casarse con ninguna de las dos, obviamente, pero cambia de opinión cuando ve aparecer de nuevo a Ruby (recordemos, la negra activista y el único personaje con un poco de humanidad e integridad en toda la serie) que si bien rechaza su propuesta de matrimonio, acepta intentar tener una relación de verdad cuando finalice el programa. La enésima temporada de “Everlasting” ha terminado pero los problemas para Rachel y Quinn parecen no tener fin ¿o quizás sí? Y es que a pesar de que Jeremy finalmente se redimió de sus pecados acudiendo a Rachel para confesarle las verdaderas intenciones de Coleman y Yael, nuestra protagonista no logra pararles los pies. Y a pesar de haber avisado de spoilers, dejaré que descubráis por vosotros mismos ese último y torpe giro final de los acontecimientos.


Si hay algo que se le da bien a “UnREAL” son los finales de temporada. Y este segundo, a pesar de no haber conseguido el bombazo de hace un año, ha dado un cierre más que digno a una temporada que por otro lado ha tenido más errores que aciertos. Si bien en ningún momento ha dejado de ser el show adictivo que nos enamoró en su primera temporada, ha habido un buen puñado de decisiones erróneas que el show tomó y de las que ha sabido resarcirse con más pena que gloria. Por un lado está lo que podemos denominar, y perdonadme la expresión, el duelo de pollas rancias. Esos primeros capítulos con peleas continuas entre Rachel, Quinn, Chet y el recién llegado Coleman por ser el jefe del cotarro fueron realmente molestos y carentes de interés. Por otro, el escaso interés que ha despertado la historia de amor de “Everlasting” en esta segunda tanda de episodios. Empezando por un soltero carente de interés alguno (no como el maravilloso Adam que nos enamoró a todos en la primera temporada y que volvió brevemente esta segunda para levantar el show).

Tampoco podemos olvidarnos de la manía que tienen los guionistas por enfrentar a los personajes de Rachel y Quinn cuando todos sabemos que juntas funcionan infinitamente mejor juntas que por separado. De hecho, el mejor episodio de esta temporada, el primero, estaba cimentado precisamente en esa unión (MONEY. DICK. POWER, recordemos). Y si Quinn funciona mejor con Rachel, lo que no ha logrado ni remotamente el propósito deseado es la historia de amor de la primera con John Booth, el jefe de la cadena. Aparece, se enamoran, él quiere tener hijos, ella no puede, rompen y él desaparece. Todo muy natural en un personaje como Quinn, ¿verdad? ¡NO!


Pero a pesar de todo ello, “UnREAL” no ha dejado de ser en ningún momento entretenida ni adictiva. Cada capítulo terminaba dejándonos con ganas de más y eso es de agradecer. Aunque para ser sinceros, los puntos fuertes de esta temporada son directamente derivados de la primera. Todos y cada uno de los higlights funcionan a base de repetición: si en la primera temporada teníamos un suicidio, aquí tenemos un negro disparado por la policía. Y así podríamos nombrar varios ejemplos más de cómo lo mejor de la segunda temporada ha sido también lo mejor de la primera, sin aportar algo nuevo o distintivo. Y por cierto ¿cuando van a aprovechar el personaje del presentador del show, que puede dar muchísimo de sí?

Por último, os dejo una reflexión. “UnREAL” presume de ser uno de los shows más feministas de la televisión actual, pero ¿realmente podemos considerar feminista una serie que tiene dos (literalmente) personajes femeninos potentes y una veintena de papeles femeninos de mujer florero, estúpida y fácilmente manipulable e influenciable? Yo empiezo a tener mis dudas.

viernes, 5 de agosto de 2016

¿Por qué deberías ver "LOVE" de Netflix?

Hace unos días, cuando os hablaba de un puñado de series perfectas para maratonear este mes de agosto, os recomendaba “Love”, uno de los últimos estrenos de NETFLIX. Yo ya había visto la mitad de los capítulos y entre otras muchas virtudes, me parecía idónea para conocer desde un punto de vista particular las primeras fases de una relación. Ahora, que ya he visto los diez episodios que componen esta primera temporada, os voy a contar las razones por las que creo que no deberías perdértela.


Antes de nada, comentar cuál es el argumento de la serie, que en este caso va mucho más allá del chico conoce a chica. Gus es un joven que trabaja como profesor para los actores jóvenes de una serie de televisión y sueña con convertirse en guionista y Mickey trabaja en un programa de radio y en el pasado ha tenido problemas de adicción al alcohol. Ambos se encuentran por casualidad un día y si bien en un principio la cosa podía haberse quedado en una amistad, ya que francamente no tienen absolutamente nada en común, empieza a convertirse en atracción. Poco a poco, y con el telón de fondo de la ciudad de Los Ángeles, irán descubriendo cada uno los aspectos más positivos, y especialmente también los más negativos del otro lo que hará que el inicio de su relación sea de todo menos fácil. El miedo de él a la confrontación y al conflicto y la aparente frialdad de ella jugarán malas pasadas que los protagonistas deberán superar si quieren que la cosa siga adelante.

La serie está creada por Judd Apatow, director de “Virgen a los 40” y más recientemente “Y de repente tú” con Amy Schumer y co-creador junto a Lena Dunham de “Girls”. Ese es un dato importante ya que con “Girls” comparte ese acercamiento a la naturaleza de las relaciones entre la juventud millenial. Aunque también podríamos decir que “Love” puede ser una hermana pequeña de “You´re the worst”. Todas ellas tienen en común la presentación de unos personajes que si bien terminas por adorar, pueden resultar en algunos momentos algo cargantes o desquiciantes. 


Quizás lo más novedoso de “Love” es su enfoque. Esta no es una historia de amor al uso como las que estamos acostumbrados a ver en las comedias románticas de Hollywood. De hecho, a medida que avanzan los episodios no puedes evitar tener la sensación de que el resultado va a ser demasiado frustrante y que la cosa no va a acabar bien. Y es que se nos muestra sin ningún tipo de pudor todas las inseguridades y los miedos de los dos personajes protagonistas. Mickey es una mujer cínica e insegura a pesar de lo que transmite su imagen y Gus es un enamoradizo que no tiene nada absolutamente en común con ella. Pero además de verlos interactuar juntos, tenemos la posibilidad de conocer a cada uno de ellos por separado, en su día a día en su trabajo o con sus amigos. Algo que en una película sería imposible pero que el formato televisivo le viene de maravilla a “Love”. Conocer bien como es cada uno de ellos por separado es la clave para entender lo que sucede cada vez que se encuentran.

Y si tanto Mickey como Gus logran ser dos personajes maravillosos es en gran medida gracias al trabajo de sus actores, Gillian Jacobs y Paul Rust, que francamente, tienen aquí una química fabulosa. A la primera ya la vimos dándolo todo en “Community” y el segundo ejerce aquí además las tareas de guionista. Y además contamos con un gran reparto de secundarios como Claudia O´Doherty que interpreta a la compañera de piso de Mickey recién llegada desde Australia o Iris Apatow (la propia hija de Judd Apatow) haciendo de la alumna adolescente de Gus. Todos ellos ayudan a conocer el entorno que envuelve a los dos protagonistas además de ejercer de contrapunto cómico en muchas de las ocasiones.


En definitiva, “Love” no es una historia de amor al uso a pesar de su título, dejando en un segundo plano la duda de si sus protagonistas acabarán juntos o no para ceder el protagonismo a algo mucho más complejo e interesante: la incapacidad de lidiar con los miedos y las inseguridades y el hecho de intentar ser feliz o no a pesar de no haber logrado en la vida lo que estábamos buscando. Todo ello con un trasfondo de comedia que hace del resultado final un imprescindible análisis sobre las relaciones personajes de los millenials.

“Love” estrenó sus diez primeros episodios este pasado mes de febrero. Y la buena noticia es que, como viene siendo habitual en NETFLIX, la serie ya ha sido renovada por una segunda temporada que previsiblemente verá la luz en 2017. Así que de momento, Mickey y Gus van a seguir en nuestras vidas.


lunes, 1 de agosto de 2016

5 series para maratonear en agosto

Ay el verano. Ese momento perfecto para pasar más tiempo con los amigos. Esa época del año para disfrutar de playas, piscinas y terrazas. Y por qué no, para echar un vistazo a esas series que llevamos tiempo con ganas de ver pero que por una u otra razón hemos dejado aparcada. Hoy os traigo al blog un puñado de series con las que pasar un buen rato este mes de agosto, tanto si estáis de vacaciones y tenéis demasiado tiempo libre, como si os toca trabajar y necesitáis desconectar de la rutina.


Una comedia para hipsters: “LOVE”

Esta serie protagonizada por Gillian Jacobs y Paul Rust se centra en explorar las diferentes fases de la relación entre una joven descarada y malhablada y un chico dulce y educado. Las manías de uno y los problemas de inseguridad del otro que con el telón de fondo de la ciudad de Los Ángeles, crean una combinación perfecta para entender cómo son las relaciones de pareja en el siglo XXI. Eso sí, lejos de los cuentos de hadas románticos y pastelones como intentaron colarnos hace un par de años con “Manhattan Love Story” o “A to Z”. Aquí vemos no sólo los buenos momentos de los inicios sino también las dudas y las inseguridades de unos personajes tan imperfectos como cualquier espectador que pueda estar viéndolo desde el sofá.

Número de episodios: 10, una temporada. Ya renovada para una segunda.
Alternativas: la serie está creada entre otros por Judd Apatow, también detrás de la maravillosa “Girls”, así que si no has visto esta última, no sé qué narices haces con tu vida. Y hablando de relaciones de pareja, no podemos olvidar “You´re the worst”.


Una de superhéroes: “DAREDEVIL”

Hace un par de años o tres, la plataforma de streaming NETFLIX decidió lanzarse al mercado de las series de superhéroes firmando un acuerdo con MARVEL para la adaptación televisiva de uno de sus personajes más conocidos. Matt Murdock, un joven abogado que perdió la vista tras un accidente que sufrió en su infancia, ha logrado desarrollar de una manera sobrenatural los otros cuatro sentidos con los que cuenta. Eso le permite crear una identidad secreta que se dedica a luchar contra el crimen en el barrio neoyorquino de Hell´s Kitchen. Además de un gran reparto (Deborah Ann Woll es la definición de la palabra AMOR), lo mejor de esta serie es que al emitirse en NETFLIX puede permitirse un nivel de violencia impensable para cualquier network. Las mejores escenas de acción de la televisión actual.

Número de episodios: 26 divididos en dos temporadas. La tercera llegará, pero habrá que esperar hasta 2018.
Alternativas: la más obvia, su hermana pequeña seriéfilamente hablando  “Jessica Jones”, o si buscas algo más ligero y de fácil digestión, “Agents of SHIELD” o “Agent Carter”. 


Una europea: “HAPPY VALLEY”

Pensada inicialmente como miniserie con una única temporada, el éxito de estos primeros seis episodios animó a la BBC a hacer una segunda. Ambas cuentan el día a día de Catherine, una policía experimentada y de fuerte carácter que tiene que hacer frente al dolor que supone encontarse diariamente por la calle con el instigador del suicidio de su hija. Con algunos toques de humor negro de estilo muy brittish, “Happy Valley” es una auténtica joya por tener un guión y unos personajes que destacan por encima de cualquier cosa que podamos ver ahora mismo en televisión. La BBC suele ser garantía de calidad, pero en este caso lo es aún más. El resultado: una serie imprescindible para cualquier fan de la mejor televisión. 

Número de episodios: 12, en dos temporadas. La tercera, ya confirmada.
Alternativa: Las también británicas “London Spy”, “And then there were None”, “Prey” o “Southcliff”. Aunque tampoco debe pasar desapercibida “The Fall”, la caza de un asesino protagonizada por Gillian Anderson y Jamie Dornan.


Un clásico: “LOST”

No viene mal emplear el tiempo libre estival para echar un vistazo a esa serie de la que todo el mundo habla y que todos ha visto pero que tú te avergüenzas en reconocer que no lo has hecho. Bien sea porque te pilló fuera de órbita en su momento o porque tu adicción a las series es posterior. Ese puede ser por ejemplo el caso de “Lost”. La historia de los supervivientes del vuelo 815 de Oceanic Airlines es ya historia de la televisión moderna. Un episodio Piloto que en su momento fue el más caro de la historia de la televisión y un final que tiene tantos admiradores como detractores. Entre medias, seis temporadas, múltiples flashbacks y flashforwards, escotillas escondidas, Iniciativas Dharma y mucho misterio. Poco más que decir de un clásico moderno que cambió la manera de hacer y ver series tras su estreno en uno de los mejores años para la cosecha televisiva que se recuerdan, 2004.

Número de episodios: 121 capítulos en 6 temporadas
Alternativas: No por temática, pero sí por haberse convertido en un clásico de la cultura seriéfila moderna, otras opciones podrían ser “Breaking Bad” o “Los Soprano”. Pero si te va el rollo ciencia ficción, puedes echarle un vistazo a “Fringe”.


Mi recomendación personal: “THE 100”

En este caso hablo de manera literal, ya que acabo de terminar el visionado de estos 45 capítulos en menos de un mes. El resultado ha sido una de las mejores experiencias seriéfilas en mucho tiempo. La historia de este grupo de jóvenes delincuentes que en un futuro post apocalíptico son enviados a la Tierra desde la nave en la que viven los pocos supervivientes de la humanidad con la intención de comprobar la viabilidad de la vida en nuestro planeta, engancha desde el primer episodio. Y es que una vez sobrepasados los prejuicios que puede suponer acercarse a una serie juvenil de la CW, cada uno de los capítulos nos demuestra que estamos ante una de las mejores series de ciencia ficción en emisión actualmente. Y lo que es más destacable, con unos personajes femeninos tan valientes y arriesgados que hacen de “The 100” una de las series más feministas que puedes ver.

Número de episodios: 45, divididos en tres temporadas, pero que no te asuste la cifra porque una vez que empiezas, es imposible parar. Te lo aseguro.
Alternativa: francamente, no hay nada como “The 100” ahora mismo en televisión. Pero si ya la has visto, “Wayward Pines” acaba de terminar su segunda temporada y puede funcionar correctamente como entretenimiento veraniego ligero y olvidable.

viernes, 29 de julio de 2016

"THE NIGHT MANAGER": la doble vida de Tom Hiddleston

El miércoles inicié mi particular repaso de las series que están nominadas en la próxima edición de los EMMY con “Master of None”, la comedia de Aziz Ansari presente en varias categorías importantes. Y hoy continúo el repaso con “The Night Manager”, la miniserie de la BBC británica de seis episodios dirigida por la oscarizada Susanne Bier y que en Estados Unidos emitió AMC.


“The Night Manager” está basada en una novela de John Le Carré (que ya ofrece ciertas garantías del producto al que nos estamos acercando) y nos acerca al personaje de Jonathan Pine, un ex soldado británico que durante la primavera árabe trabaja como gerente del turno de noche de un importante hotel de la capital egipcia. Eso le permite obtener cierta información sobre Richard Roper, un traficante de armas que está aprovechando la situación de inestabilidad política y social para hacer su particular agosto. Pine, con un gran sentido del deber y de la responsabilidad, pone dicha información en manos de una agencia inglesa de investigación, que le pide que se infiltre en el grupo de colaboradores cercanos de Roper con el objetivo de hacerlo caer y entregarlo a la justicia británica. 

Los tres primeros episodios están destinados a las presentaciones, el primero de ellos al personaje de Jonathan Pine, el segundo a Richard Roper y el tercero nos presenta la idea general de lo que cada uno de ellos se trae entre manos. Pero ninguno de los capítulos se olvida de ir construyendo poco a poco el resto de personajes, esa Angela  Burr obsesionada con hacer caer a Roper y esa Joel que parece no ser todo lo transparente que su pareja cree. Los otros tres episodios son los que realmente concentran el desarrollo de la trama y de los acontecimientos, con el telón político, social y económico que ejercen aquí casi de un personaje más. Roper tiene un trato para vender un cargamento de armas con el que espera obtener más de 300 millones de beneficios y Pine va a ser su as en la manga para conseguirlo. 


Todo esto está contado con buenas dosis de acción, muy al estilo James Bond (inevitable la comparación); y además, Bier sabe administrar la tensión y el suspense con cuentagotas de tal manera que es imposible dejar de verla a la mitad. Sin entrar en spoilers, en uno de los últimos episodios vemos tal despliegue de armamento y material pirotécnico militar que es imposible no quedarse con la boca abierta. Y no sólo por lo notable de la escena en sí sino por lo que cuenta entre líneas. 

Quizás el mayor gancho que ofrece “The Night Manager” es su reparto. Unos estupendos Tom Hiddleston (que parece vivir en un anuncio de Emidio Tucci constante) y Hugh Laurie secundados por unas no menos estupendas Olivia Colman y Elizabeth Debicki. La primera, una de las grandes actrices británicas a la que vimos en “Broadchurch” y la segunda está actualmente brillando con su papel protagonista en “The Kettering Incident” de la que hablaré aquí en el blog dentro de unas semanas cuando termine su primera temporada. Y ya en papeles más secundarios nos encontramos a Tom Hollander, David Harewood, Tobias Menzies o los españoles Antonio de la Torre, Marta Torné y Hovik Keuchkerian.


La serie destaca además, como no puede ser menos por parte de la BBC, por su cuidada estética. Una ambientación que presta especial atención a los detalles y una banda sonora compuesta por el español Víctor Reyes hacen del producto final una serie a la altura de las expectativas, que cumple no sólo en el apartado artístico sino también en el técnico y que además presenta una autopsia minuciosa de la sociedad capitalista y del funcionamiento de las agencias de inteligencia gubernamentales. Perfecta la sintonía de esta con otras series de espías que poco a poco se están poniendo de moda en televisión como “Homeland” o la maravillosa “The Honourable Woman”.

Reconozco que en su momento no vi “The Night Manager” por pereza más que por falta de tiempo. No me llamaba la atención ni su trama ni su reparto y la dejé en la carpeta de para después hasta que los EMMY se acordaron de ella en sus nominaciones (he de reconocer que el nuevo personaje de Tom Hiddleston como novio feliz de Taylor Swift también ayudó a que me animase). Y sinceramente, no sé si porque la serie es realmente buena (que lo es) o que yo inicialmente me acerqué a ella con más dejadez que entusiasmo, la disfruté desde el primer episodio hasta el último llegando a ver los seis episodios en un mismo día. Tiene un ritmo que sin ser frenético no da respiro ni un solo segundo y sus personajes están tan bien construidos que hacen que te metas en la historia de lleno desde el primer minuto. 

Una de las mayores sorpresas personales de la temporada que además ya tiene confirmada por parte de la BBC una segunda temporada. Esperaremos ansiosos. 


miércoles, 27 de julio de 2016

"MASTER OF NONE" y la generación Tinder

Cada año, cuando se anuncian las nominaciones a los EMMY, aprovecho para ponerme al día con esa series que han logrado llamar la atención de los votantes pero que por una u otra razón, yo no he podido ver. Como además dicho anuncio siempre se produce en época estival, el momento parece idóneo para ello. Y de entre las novedades de este año a las que aún no había podido echar un ojo, destaca “Master of None”, la serie creada y protagonizada por Aziz Ansari que NETFLIX estrenó hace ya ocho meses. Vistos ya los diez capítulos que componen la primera temporada, os cuento las razones por las que debemos al menos darle una oportunidad una de las comedias revelación de la temporada.


“Master of None” sigue las vivencias personales de Dev, un actor treintañero, con más pena que fortuna tanto en el terreno profesional como personal. Como actor lo único destacable que ha conseguido es un anuncio de TV y en el terreno amoroso no parece haber encontrado a la mujer con la que desea compartir su vida. Junto a sus amigos, nos va desgranando los aspectos más destacados de su experiencia vital, desde sus castings para hacer una película hasta las primeras citas con Rachel, la “chica perfecta”. Y eso precisamente es lo que hace única a “Master of None”, el hecho de tratar un tema distinto en cada capítulo, todos ellos, por supuesto, relacionados con las propias vivencias del protagonista. De este modo podemos encontrarnos un episodio entero centrado en el tema de la familia y su herencia india, otro en la búsqueda de su media naranja, otro en el feminismo, otro en la situación de las personas mayores y así hasta diez temas que van haciendo acto de presencia en cada episodio y que ayudan a hilar la historia general de Dev. Diferentes temas sobre los que, de manera apenas perceptible, Ansari nos hace reflexionar. 

Además presenta un retrato muy interesante sobre su generación y el modo en que los treintañeros de hoy en día se encuentran tan perdidos en el mundo actual como nunca había ocurrido en nuestra generación. Con el telón de fondo de la ciudad de Nueva York, que como siempre, ejerce de un personaje más en esta historia, descubrimos las carencias de una juventud, entre la que me incluyo, acomodada pero desorientada a la vez. Una generación, la de los millenials, tan centrada en YouTube, iTunes y WhatsApp que ha perdido la noción de la realidad y de lo que verdaderamente importa. Pero todo está planteado de una manera ligera y sin juicios, simplemente con escenas y diálogos que invitan a la reflexión de cada episodio.


Además del ya citado Aziz Ansari, la serie cuenta con Kelvin Yu, Eric Wareheim y Lena Whaite interpretando a los tres mejores amigos de Dev. Pero de todo el reparto, quien resulta más destacable es Noël Wells, actriz procedente del Saturday Night Live y que aquí encarna al interés amoroso de Dev. Una interpretación llena de frescura que hace que nos enamoremos del personaje en cuanto aparece en pantalla y que, con más miradas que diálogos, compone un personaje absolutamente enamorable. Mención aparte merecen los propios padres del protagonista que a pesar de no ser actores profesionales, resultan rematadamente entrañables.Además cuenta con gran cantidad de cameos de actores televisivos conocidos como Claire Danes y Noah Emmerich que interpretan a un matrimonio un tanto peculiar o Lynn Cohen, secundaria de lujo de la televisión y el cine norteamericano y que aquí hace de la abuela de Rachel encerrada en un geriátrico.

Sin llegar a ser desternillante, “Master of None” es de esas series que se ven con una sonrisa continua. Aquí no hay gags cada contados segundos como puede ser el caso de otra de las grandes comedias de NETFLIX, “Unbreakable Kimmy Schmidt" (también presente en los EMMY de este año), sino que el tono es mucho más ligero, más fresco y más simpático. Y además incluye ciertas pinceladas de crítica social, apenas perceptibles que hacen del producto final una serie fácil de ver y muy muy entretenida.


En la próxima gala de los EMMY, “Master of None” cuenta con un buen puñado de nominaciones. Las más importantes a mejor comedia y a mejor actor para su protagonista Aziz Ansari. También a mejor guión y mejor dirección por el episodio “Parents” centrado en su familia (sin duda, el mejor de todos). Y como decía al inicio del post, la primera temporada cuenta con diez episodios que con NETFLIX puedes maratonear a tu gusto ya que la duración de los capítulos es de menos de media hora, lo hace a la serie perfecta para su visionado del tirón. Además, ya está renovada por una segunda temporada, por lo que la historia de Dev y sus amigos aún tiene mucho que contar.


lunes, 25 de julio de 2016

Las preguntas de "LOOKING:THE MOVIE"

Cuando hace un año HBO anunció la cancelación de “Looking” tras sólo dos temporadas, muchos fuimos los que nos llevamos las manos a la cabeza. Vale que sus audiencias lo venían anunciando desde hacía tiempo, pero no por ello la noticia dejaba de ser dolorosa. Por eso cuando el canal anunció que al menos, la serie contaría con una TV movie final para dar cierre a las tramas de Patrick y sus amigos, respiramos tranquilos al saber que al menos, “Looking” contaría con un cierre digno y sin dejar las tramas a medias. Pues bien, dicha TV movie se emitió este pasado sábado y vamos a repasar ahora los mejores momentos de esta casi hora y media de capítulo final. Un repaso que va a estar lleno de preguntas, casi tantas como nos planteó este especial. Algunas de ellas tienen su respuesta. Otras tendremos que responderlas nosotros.


A partir de aquí, spoilers sobre si Patrick eligió a Kevin o a Richie.

EL NUEVO PATRICK

Patrick estaba de nuevo en San Francisco después de nueve meses. Tras los dos fracasos amorosos con Richie primero y Kevin después, Paddy tomó la decisión de cambiar de ciudad para empezar de cero lejos de los fantasmas de sus ex. Y el cambio parece haberle venido bien porque nos reencontramos con un protagonista totalmente renovado. Más maduro y más independiente, parece haberse despojado de la mojigatería de su viejo yo. Y buena prueba de ello es su encuentro sexual con un joven que, curiosamente, meses antes había optado al puesto que Patrick había dejado vacante. En una de sus conversaciones post sexo (las conversaciones y los diálogos siempre han sido lo mejor de la serie) el joven le aconseja quedar con Kevin para dejar atrás esa etapa. Y es que a la pregunta de ¿Funcionó lo de irte de San Francisco para olvidar? Patrick no sabe qué responder. 

LAS DUDAS DE AGUSTÍN

Uno de los personajes con una evolución más marcada a lo largo de estas dos temporadas ha sido el de Agustín. Hasta el punto de tener un pie en el altar. Pero a pesar de de haber sentado la cabeza tanto sentimental como profesionalmente, pocas horas antes sufre una crisis que pone en peligro la boda. ¿Qué pasa si a pesar de sentirse feliz al lado de Eddie tiene la sensación de no haber cumplido los objetivos y las expectativas que había puesto en sí mismo cuando era más joven? Y es que Agustín tiene miedo de haberse convertido en todo aquello que rechazaba en el resto de parejas gay: esa aproximación a la tradición heterosexual alejada de la libertad que él ideaba cuando era adolescente. Algo que Patrick intenta sacar de su mente con la idea de que su matrimonio no tiene por qué ser una película de Katherine Heigl sino que tiene la posibilidad de dar la forma que desee a su nuevo estatus sentimental. 


¿PATRICK Y DOM?

Dom, al que por fin empiezan a irle bien las cosas en el terreno profesional con su negocio de cocina, no puede decir lo mismo en el terreno sentimental. Su trabajo apenas le deja tiempo libre y el poco que tiene no está dispuesto a invertirlo en fracasos amorosos. Incluso cuando las oportunidades aparecen en bandeja como ese amigo de Eddie que está en la ciudad para la boda. ¿Pero qué pasaría en una hipotética relación entre este y Patrick? Al fin y al cabo ya habían mantenido un encuentro sexual antes de convertirse en mejores amigos. Y además de la atracción física, varios años de amistad a sus espaldas demuestran que son compatibles y que la cosa no podría salir del todo mal. ¿O acaso no compensa poner esa amistad en riesgo por algo que podría funcionar o no?

EL REENCUENTRO CON KEVIN

Tal y como su joven amante le había aconsejado, si verdaderamente Patrick quería cerrar las viejas heridas tenía que enfrentarse a uno de los momentos más dolorosos. Con la excusa de ceder los derechos sobre la aplicación que tenían juntos, Paddy queda con Kevin antes de ir a la boda de Agustín. Kevin le cuenta que ha retomado su relación con Jon tras haber acudido a terapia para solucionar sus problemas. Y además está pensando en dejar atrás su etapa de San Francisco para volver a Londres, tras lo cual ofrece su puesto de trabajo a Patrick (y con él la posibilidad de volver a la ciudad). Descubrimos entonces a un Kevin aún dolido por la marcha de Patrick que no duda en echarle en cara que lo que este hizo no fue irse para empezar de cero, sino huir. Huir de él y huir de la posibilidad de tomar los riesgos necesarios para que lo suyo saliese bien. 

- ¿Realmente crees que lo nuestro habría funcionado?
- Realmente creo que al menos deberíamos haberlo intentado.

Pero Patrick, demostrando que verdaderamente ha dejado atrás su etapa con Kevin, se despide de él con la certeza de que ese capítulo se ha terminado.


LA DECISIÓN DE PATRICK

Ya casi al final, vemos una de las mejores escenas de este especial. En la celebración de la boda de Agustín y Eddie todos bailan agarrados a su pareja mientras Patrick, pensativo, tiene la mirada puesta en la puerta esperando lo imposible. Pero cuando lo imposible aparece por la puerta, comprendemos que Patrick y Richie estaban destinados a acabar juntos y que a pesar de que este último tiene pensado dejar también la ciudad para intentarlo lejos de donde lleva viviendo toda la vida, ambos están dispuestos a hacer que lo suyo funcione. 

“Looking: The Movie” ha dado un cierre a la altura de lo que los fans esperábamos. Un final, como decía antes, lleno de preguntas y reflexiones. Acerca de lo difícil que es saber cuando se está haciendo lo correcto o de lo fácil que es dejar que el pasado llene de mierda el presente. Acerca de cómo a veces por error encontramos algo que ni siquiera estábamos buscando o de cómo un error nos ayuda a encontrar la respuesta de algo que ni siquiera nos estábamos preguntando. O creíamos que no nos estábamos preguntando. Porque tal y como dice uno de los personajes en una de las escenas finales: “sólo porque tengas la sensación de que no necesitas algo, no quiere decir que verdaderamente no lo necesites”.

viernes, 22 de julio de 2016

Las claves de "STRANGER THINGS"

El pasado viernes NETFLIX ponía a disposición de sus abonados los ocho capítulos que componen la primera temporada de “Stranger Things” y pocas horas después, esta serie creada por los hermanos Duffer (guionistas de “Wayward Pines”) ya se había convertido en el fenómeno seriéfilo del verano. Unos atraídos por lo retro de la propuesta y otros por el reclamo de una actriz protagonista convertida en icono de la cultura pop de hace un par de décadas. Repasemos ahora estas y otras razones por las que “Stranger Things” es la serie de la que todo el mundo habla. Y lo hago, sin spoilers.


NOSTALGIA

En un momento en el que lo ochentero y lo noventero empieza a reivindicarse tanto cultural como social, musical o estilísticamente, era cuestión de tiempo que alguien pusiese sobre la mesa un proyecto tomando por un lado las referencias pop de la década de los ochenta y por otro, una de las actrices más icónicas de los noventa. “Stranger Things” tiene todo lo que nos atrajo de “Los Goonies”, “The Breakfast Club”, “E.T. el extraterrestre” o “Poltergeist”. Como si metiésemos en una coctelera los ochentas de Robert Zemeckis, Stephen King y por supuesto Steven Spielberg. Algo que ya intentó JJ Abrams hace unos años con “Super 8” pero cuyo resultado ahora parece más completo, más disfrutable. 

Bien es cierto que entre tanto homenaje, hay pocas cosas en “Stranger Things” que resulten enteramente novedosas u originales, pero es que los hermanos Duffer tampoco lo pretenden. Y eso es uno de los grandes aciertos de la propuesta, el hecho de ofrecer un producto entretenido, honesto y disfrutable desde el primer episodio hasta el último.


REPARTO

A ver, siendo sinceros, Wynona está horrorosa. Mueve los ojos como una Marujita Díaz puesta de crack hasta las orejas y mueve las manos como cuando Esperanza Gracia te cuenta lo que te inquieta, te atormenta o te perturba. Pero cuando digo que los actores están fantásticos me refiero principalmente al reparto infantil y juvenil. El grupo de niños, al más puro estilo “Los Goonies” es realmente sensacional. Cada uno de ellos tiene asumido su rol, bien sea el de gracioso, el de líder o el sensible. Pero todos ellos encajan perfectamente a la hora de crear una sensación de camaradería y amistad verdadera que traspasa la pantalla. 

Mención aparte merece la pequeña Millie Bobby Brown, que con una mirada expresiva y media docena de palabras le aguantaría el primer plano al mismísimo Clint Eastwood. Su personaje, Eleven, es uno de los aspectos mejor elaborados de “Stranger Things” y el hecho de contar con una joven con tanto talento hace elevar la nota media del resultado final.


SELECCIÓN MUSICAL

En Spotify ya proliferan las listas que recogen las canciones que aparecen el los diferentes episodios de la serie. Algunas de ellas con casi 5000 seguidores. Y es que no puede haber serie ambientada en los ochenta que no utilice adecuadamente la banda sonora de aquella época. Si no que se lo digan a “The Americans”.

Desde el “Africa” de Toto al “Waiting for a girl like You” de Foreigner. Pasando por “Atmosphere” de Joy Division o la versión de Peter Gabriel del “Heroes” de Bowie. Algunas de ellas forman parte incluso de las tramas como el “Should I stay or should I go” de The Clash. Y ese “When it´s cold I´d like to die” de Moby que suena de manera extra diegética en una de las escenas claves de la serie y que te deja literalmente los pelos de punta.


COMBINACIÓN ENTRE CIENCIA FICCIÓN Y AVENTURA

Con una premisa tan sencilla como la búsqueda de un niño desaparecido por parte de su madre, su hermano o su grupo de  amigos, la serie establece un ritmo que sin ser frenético tiene buen pulso a la hora de ir intercalando escenas en las que monstruos a lo “Alien” campan a sus anchas por los bosques de la ciudad con escenas de persecuciones sobre ruedas a lo “E.T. el extraterrestre”. Y entre medias algún que otro susto para que no te relajes.

Y si bien podemos decir que los ocho episodios tienen momentos memorables, son los dos últimos los que van a hacer que “Stranger Things” se convierta en una de tus series favoritas de la temporada. Buen ritmo, escenas emotivas que te hacen llorar para acto seguido sacarte una sonrisa y un buen puñado de guiños retro para despedir la historia de unos personajes a los que acabas de conocer (en mi caso hacía horas, teniendo en cuenta que me vi la serie prácticamente del tirón) pero con los que ya no puedes evitar simpatizar o directamente, sentirte identificado.

Por todas estas razones (además de francamente, una potente campaña publicitaria que hace casi imposible evitar en YouTube alguno de los tráilers de la serie), “Stranger Things” se ha convertido en uno de los productos preferidos por el público para esta temporada estival. Público que por cierto ya pide una segunda temporada y que a pesar de que NETFLIX aún no se ha pronunciado de manera oficial, parece que el canal de streaming no va a tardar en confirmar teniendo en cuenta el buen funcionamiento del boca-oreja que ha tenido.