Cuando hablamos de miniseries de calidad a todos se nos viene a la mente la cadena británica BBC. Esta nos ha dado algunas de las mejores series cortas de todos los tiempos, y a tenor de lo estrenado últimamente parece que no piensa perder ese prestigio logrado a base de grandes historias, bien contadas, y con unos intérpretes que dan solidez a cualquier relato. Y siguiendo esa estela de calidad, hoy os voy a comentar uno de sus últimos estrenos, “A Very English Scandal”, de la que me he enamorado muy fuertemente.
“A Very English Scandal” cuenta la mediática historia (para el público británico más que para el resto) de Jeremy Thorpe, un prominente político del partido liberal británico que durante la década de los 60 comete el delito de enamorarse de otro hombre, Norman Josiffe (posteriormente Norman Scott). Y digo delito, porque la sociedad británica de aquella época aún tenía tipificada la homosexualidad como tal. Ambos acuerdan mantener la relación en la clandestinidad hasta que Josiffe decide ponerle punto final al ver que no era el único interés amoroso de su amado.







